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miércoles, 9 de agosto de 2017

Juana Rivas o la exclusividad de la maldad en el género masculino.

El caso Juana Rivas (esa mujer víctima de la violencia de género que huye con sus hijos) sigue adelante. 

Hace años que la sutileza en las declaraciones brilla por su ausencia. Tanto los medios como los políticos realizan las declaraciones pensando en lo que quieren oir sus seguidores o sus votantes. Rajoy y Colau destacan en este caso. 

Poco a poco y de forma inexorable, a base de post, de blogs, de machaqueo constante, de autorefuerzo por parte femenina y de peloteo por parte masculina hace fortuna la idea que las mujeres "son mejores". No en general. Siempre. 

Esto que debería ser solo la base del feminazismo es también la base del nuevo feminismo tal y como se nos quiere vender. 

"Las mujeres somos mejores" 

Y el feminismo se basa en lo contrario, en que hombre y mujer son iguales. A lo que dice que el hombre es mejor se le llama machismo y al que dice que el ser superior es la mujer se le llama, a forma de una mejor nomenclatura, feminazismo. 

El caso de Juana Rivas es uno más en el que la mujer es la buena y el hombre el malo. No hay discusión. 

Da igual lo que digan los que han estudiado el caso que son los jueces. El juicio popular lo gana ella por ser ella. O sea por ser mujer. 

A día de hoy esta señora sigue acumulando problemas con la justicia pero que nadie se preocupe porque a la hora de la verdad si tiene sentencias condenatorias ya le llegará por parte del gobierno el indulto. Porque ser o haber sido mujer maltratada te da inmunidad para pasarte la ley por el forro de tus caprichos, igual que estar condenado por violencia de género en 2006 o 1920 te condena a no tener ningún derecho en lo que te queda de vida. 

Ellla es buena. Él es malo. 

Las mujeres no ponen denuncias falsas. Las mujeres no se aprovecharán de las ventajas, cada día más, de denunciar a sus ex parejas por violencia de género. 
Son todas buenas por ser mujeres. 

Las denuncias por violencia de género al parecer se dividen en las que se puede demostrar que hay delito y en las que lo hay pero no se puede demostrar. No hay jamás falsas. 

Las sentencias sobre custodias y violencia de género se dividen entre las justas y las que no dan la razón a la mujer (injustas) 

Porque, descubrimento de la última década, TODAS las mujeres son buenas y todos los hombres son malos. La palabra de una mujer es mucho mas valiosa que la de un hombre. 

Así que nadie se preocupe que Juana lleva razón. Y si no la lleva se le da por ser mujer. 

Pd para lerdos y lerdas que no saben leer: este post no justifica la violencia de género simplemente reclama la igualdad de hombres y mujeres y de padres y madres ante la ley. 



sábado, 5 de agosto de 2017

Arran y el turismo

Desde que empezó "el procés" se ha tenido un cuidado exquisito en cuidar las formas y alejar cualquier atisbo de violencia. Se consiguió hasta que llegó Arran con sus gamberradas.

Desconozco quienes forman Arran más allá de que son "una organización juvenil vinculada a la CUP" Mas o menos cuentan con unos 700-1000 inscritos, tirando largo. Por tanto tienen un representatividad muy pero que muy escasa 

Mi forma de pensar tiene muy poco que ver con la izquierda anticapitalista pero cada uno es libre de opinar como quiera y votar cada x tiempo a quien le plazca. Ellos tienen a sus mayores en todas las instituciones catalanas. 

Y eso es lo que estamos reclamando en Catalunya desde hace tiempo: decidir entre todos si queremos dar fin a nuestra vinculación con España. Votar. 

Pero su actitud es absolutamente totalitaria, se supone que justo lo que combaten. Lo que no me gusta a mi es malo y por eso hago las acciones vandálicas que me salen de las narices. Y a callar. 

Su dialéctica es tan absurda como que para ellos el turismo es violencia (sic) y que por tanto están legitimados para emprender las acciones (así llaman a las gamberradas) que crean oportunas. 

A mi que me pone nervioso el "des-pa-si-to" podría destrozarle el aparato de música al vecino? 

Si me parece que es una provocación que alguien se pasee por las Ramblas con una camiseta del Real Madrid le puedo tirar pintura encima? 

Podría estar hablando todo el día de cosas que me cabrean. Pero me aguanto porque lo que a mi me parece mal guato musical o futbolístico es solamente eso, una opinión personal. 

Y sí, podemos hablar durante días de como hacer que el turismo sea sostenible, que no expulse a los barceloneses de Barcelona pero sin cargarnos la primera industria del país. Supongo que a ellos como son anticapitalistas esto del PIB les resbala.

Pero hablar. No pinchar ruedas. 

Por último me preocupa que alguna persona de mi entorno lo ven casi con cariño... yo quiero una República Catalana para que sea mejor que la Monarquía Española, no para cambiar un trozo de tela en los balcones.

Y Arran, así, no ayuda. 

Pd: tengo a 50 metros de mi casa un centro okupa de Arran y su entorno. Hasta ahora han sido muy civilizados. Pena que lo empiecen a estropear. 



lunes, 26 de junio de 2017

Tengo una amiga perfecta para ti.

De todas las frases que deberían provocar la deseperada huída de un hombre, atropellando en su camino a niños, bebés e indefensas ancianitas si es necesario, destaca una: "tengo una amiga perfecta para ti" 


Las mujeres son unos seres adorables que, en esos extraños momentos en que no se despedazan unas a otras y consiguen lo que viene a ser una amiga íntima  o BFF, se ven obnubiladas por un extraña neblina que cubre sus mentes y raciocinio.

En su calenturienta imaginación su mejores amigas son seres mitológicos, ninfas vestales que reúnen todas y cada una de las cualidades que desearía un hombre en una mujer; son guapas, divertidas, altas, tienen un cutis de porcelana,  un sentido del humor superior a los Hermanos Marx, Chiquito y Benny Hill juntos y no les huelen los pies. Es más, creen que nunca  se han depilado o que jamás fallaron un acento en toda su carrera estudiantil, desde el jardín de infancia. 


Son SUPER-AMIGAS. Con mayúsculas.

Resulta que SU AMIGA se ha separado, evidentemente de un hombre que no la merecía y respondía a uno de los siguientes tipos: un canalla, un cretino, un incapaz o un impotente. A veces todo junto. Y toca buscarle pareja. 

Uno en su inocencia se pregunta por qué hay que ayudar a un ser angelical como ese, a esa mezcla de Beyonce en "Cracy in love" con lo mejor de cada una de los Ángeles de Victoria Secret. Lo normal sería que tuviera dificultades para llegar al colmado de la esquina entorpecida por el acoso de sus seguidores. 


En un fenómeno paranormal resulta que no es así y que "ese ángel" está disponible. Aparece entonces la clásica figura de la alcahueta, la celestina que todas las mujeres llevan dentro que necesita juntar a esa maravillosa mujer con un afortunado del mundo de los hombres. Tú. 

Los varones, que somos muy raros, solemos recibir la noticia con el excepticismo que nos caracteriza. Dudar de todo es una cualidad y, en este caso,  ha salvado muchas vidas. 

Conforme uno va cogiendo experiencia acorta los plazos de esta venta por catálogo, de este mercadillo de productos de ocasión disfrazados de bolsos de Loewe. La forma de matar el tema rápido es pedir una foto. 

Es una sencilla maniobra que debería bastar para disuadirla: si su amiga no es lo que nos habían vendido una excusa, un "no tengo ninguna foto" acompañada de una reiterada honrosa sería lo lógico. 

Hace unos años el intercambio de "de verdad es guapa?", "si, si, guapísima" acababa en una memorable cita a ciegas, muchas veces en cita a 4,  en las que tenías que tirar de repertorio de buenos modales para salir airoso, sin ofender a nadie. Era uno de esos momentos que curtía caracteres, que moldeaba a un hombre  de verdad, que nos hacía crecer como personas. 


Pero ya no, pides una foto e instantes después te enfrentas a la imagen de la  amiga en tu móvil. 

En tus primeras veces, pagando la novatada, la abres con emoción, como si detrás de esa imaginaria puerta estuviera esperándote la mujer de tu vida, pero tras unas cuantas experiencias traumáticas sabes que hay que abrirlas con  desidia, con la emoción del que vuelve el lunes a la oficia, con el entusiasmo del que comprueba los números de la primitiva sabiendo que a él nunca le tocan.

Aquí empieza la versión moderna de ser un caballero en la cita a ciegas. Hay que hacer esfuerzos para no decir nada estilo "me estás  vacilando", "pensaba que éramos amigos" o "en serio crees que no puedo aspirar a más?" 

Hay que recordar que aunque la foto sea la de un orco tu amiga no la ve así. Cuesta creerlo pero lo dice en serio, la ve guapa.  En su fuero interno, no lo dudes, te está haciendo un favor, te está regalando la posibilidad de conocer a un ser maravilloso: su amiga. 




Así que, caballeros, recuerden siempre que cuando les digan, "tengo una amiga perfecta para ti" deben huir rápido como el rayo, suave como la gacela e incansable como el llanto de un bebé, pero no olviden hacerlo con estilo, dejando una fragancia de "dandy" en el aire porque, nunca se sabe, igual esa chica tiene, cualquier día, una amiga "perfecta para ti" 



PD: este post es una chorrada porque la belleza está en el interior...


domingo, 2 de abril de 2017

El hombre sin brazos del circo.

Hace poco comentaba con una chica mucho más joven que yo, que lamentablemente no conocía a la mítica Orquesta Mondragón, está preciosa historia de amor, hecha canción por el impagable Gurruchaga y su banda. 



Sacada del cine mudo (Garras Humanas, título original "The Unknown" , 1927)  nos hace reflexionar sobre el amor, sobre las mujeres, sobre lo caprichosos que somos los seres humanos y sobre las locuras que Cupido nos obliga a hacer. Todo llevado al exceso. 

La historia nos habla de "el hombre sin brazos del circo" que "es capaz de fumar con los pies" y lanza cuchillos a bailarinas que danzan ante él. Resulta que a la bailarina más guapa del circo  le daban pánico los brazos de los hombres porque en su sueños eran garras humanas que la ahogaban hasta morir.

Nuestro intrépido héroe, que escondía sus brazos con truco, hizo lo que debía hacer cualquier enamorado de bien de principios del siglo XX: cortárselos. Hay que tener en cuenta que no tenían ni Netflix ni internet y se aburrían mucho. El muy iluso creía que esa sería la prueba definitiva que haría que ella cayera en sus brazos (risas enlatadas) 

Evidentemente, la hermosa y pérfida bailarina no capta la magnitud del gesto, la belleza poética de sacrificar las dos extremidades superiores por su amor, para que ella sea completamente feliz y ningún temor la atenace y le recompensa huyendo.. con un domador!!!! 


Ya no se escriben historias de desamor como esta, que acaba en mi imaginación con un fundido en blanco y negro del "hombre sin brazos" lanzando un cuchillo con el pie a otra bella bailarina que mueve las caderas delante de una diana, mientras una lágrima le resbala por la mejilla (a él, no a la bailarina) inadvertidamente para el público, que se abraza emocionado.

Os dejo la canción, una maravilla del frikismo. 

Si duda una de las historias más tristes de todos los tiempos, aunque sea en el tono de burla clásico de la Mondragón, que nos lleva a la moraleja del post: la incapacidad de los enamorados por valorar recíprocamente lo que la otra parte hace por nosotros.

Sería lógico pensar que a mayores muestras de amor, de entrega, de compromiso, más se tendría que inflamar el pecho de nuestra amada, pero, como la canción demuestra, no es así: grandes actos pasan inadvertidos, no se valoran en su totalidad o, en el peor de los casos, asustan y tienen el efecto contrario.

Sin ser tan dramáticos, estoy en contra de las amputaciones sean por el motivo que sean, es malo estar siempre al servicio de nuestra chica, dar muchas de cal y pocas de arena, porque no solo no se va a valorar lo suficiente si no que puede será contraproducente.

El hombre sin brazos del circo es una representación 100 por cien exacta de lo que es el amor: los sacrificios, por impresionantes que sean para satisfacer un capricho, son una bobada. 

Ya, ya, igual pensáis que exagero pero os podría hacer una lista de fechorías perpetradas en nombre del "si me quisieras..." frase generalmente pronunciada por mujeres con un toque de frivolidad y ejecutadas de forma increíblemente eficaz por machos sedientos de amor. 

Desde la que quiere tener otro hijo para salvar el matrimonio a la que implora unos pechos nuevos porque el problema no es el matrimonio, es su pérdida de autoestima secundaria a la falta de turgencia de sus mamas tras el parto (ambas true story). Igual no sabremos poner esa cosa extraña que se llama lavadora pero conseguir 15.000 euros para financiar la silicona es plan comido : en menos de 24 horas, aunque haya que empeñar los DVD de las finales del Barça (limited edition) y haya que pagar un cirujano plástico de prestigio, que con las cosas de comer no se juega.

Evidentemente al año todos divorciados.

Para sacarle hierro a la historia de las ubres la música, también de forma burlona, nos deja el impagable "Hombre despechado (el busto es mío)"


Que las mujeres hagan alguna barbaridad semejante por los hombres (pagar un aumento de pene?) es altamente improbable y a pesar de una búsqueda intensiva por Pub-Med solo he encontrado un dudoso "case record". "The fairitale of a woman that bought the Sport to her terminal husband the day after of a 6-0 final Champions victory of F.C.Barcelona against Real Madrid" Mestrón A, Cereto F and the study group of "cariño no sabía que te hacía tanta ilusión  🙄🙄NEJ of paranormal womans behaivour 2016 Dec: 370-375"

Así que me quedo con la sensación de estar entre dos orillas: mi yo cínico espera a ver si las mujeres se animan a cortarse apéndices por amor para no ser menos que los hombres (arriba el feminismo) y mi yo romántico espera que una bailarina apueste por mi con un metafórico cortarse los brazos, que se puede traducir de mil maneras diferentes: eso sí, no puedo asegurar que, si pasara, no me fugara con una domadora. 

sábado, 18 de marzo de 2017

De aniversarios y celebraciones. 10 años ya...

Un aniversario es una fecha marcada con rotulador rojo en el calendario que nos recuerda aquello del "tal día como hoy" que salía en los diarios. Hoy cumplo 10 años de divorciado, una década, dos lustros: en el fondo casi media vida.


Escribí hace unos cuantos post que un año en la vida de un single equivale a la de un perro, que todos sabemos que son 7 años humanos. Así que hoy cumplo ¡70 años de divorciado! Es normal que no recuerde casi nada de mi vida previa...

Hoy se conmemoran 10 años de uno de los momentos más tristes (en mi caso) y estresantes que uno puede tener en la vida: se acaba una relación amorosa que prometiste que sería para siempre al cura, tienes que abandonar tu hogar, dejas de ver a tus hijos cada día y tienes que rediseñarlo todo otra vez. Vuelves a la casilla de salida, nada de lo que has hecho en lo personal sirve ya de mucho.


Empecemos por el principio. El momento del divorcio es terrible, es una situación extraordinariamente tensa entre dos personas que, hasta ese momento, se habían querido más o menos. Muchas veces entre dos personas que se siguen queriendo. Más o menos.

Añadamos a los problemas amorosos los problemas económicos (al romperse la unidad familiar las dos partes empobrecen, en general el hombre de forma espectacular) y empezamos a vislumbrar la magnitud de la tragedia.

Los momentos de tensión, y este es el número uno,  sacan lo peor de cada uno así que no suele haber nada más desagradable que el divorcio: discusiones, peleas, reproches, reconciliaciones a medias, engaños, triquiñuelas, mentiras piadosas y mentiras para hacer daño. Todo a la vez.

El que haya tenido un accidente de coche sabe que estos momentos se mantienen en la memoria de forma extraña, a fotogramas. Uno pierde la forma habitual de percibir la realidad y la recuerda como una sucesión de imágenes: la escena del sofá en que les dices a tus hijos que te vas de casa, un despertar en tu cama de "soltero" en casa de tu madre, los paseos por las calles cuando no tienes niños oyendo música y sin saber a donde ir, el momento en que te sacas la alianza dándolo ya todo por perdido. Un collage de desagradables recuerdos. 

Poco a poco, en mi caso terriblemente poco a poco, se van solucionando los problemas: dejas de tener contacto con tu ex (¡cuánto cuesta pasar de hablar de tu mujer a decir "mi ex"!), te compras otro piso, llega la sentencia de divorcio, te mudas a tu nueva casa, empiezas a mirar de nuevo a las mujeres, te apetece salir de copas... 

De esta época, como de todas, se pueden sacar conclusiones positivas. 

Para conocer bien a una persona no hay nada como vivir una situación límite: algunas te fallan y otras se vuelcan. Cuando te divorcias sabes con quien podrías contar para que te rescatara de una casa rodeada de zombies y quien se largaría silbando y mirando hacia otro lado con las manos en los bolsillos.

Valoras más si cabe a tu familia (un 11/10 para ellos en todo el proceso) y a los amigos que se comportan como tales. Saber a quién le importas y, por que no,  a quién no, es un tesoro de valor incalculable. 

Aquí uno descubre que la sociedad en la que vive y la justicia son, como dijo Pedro Pacheco, "un cachondeo". Descubrir que estás es un estado que maltrata de forma sistemática a los hombres en el momento del divorcio por el único hecho de ser hombres, de tener un cromosoma Y, rabo entre las piernas, con la anuencia de toda la sociedad que lo ve como "normal", es uno de las vivencias más repugnantes por las que he tenido que pasar.

Si alguien quiere conocer de primera mano que es que te discriminen por razón de género les recomiendo que pidan una custodia compartida en un divorcio sin consentimiento de la madre. Me reservo un post completo para el momentazo.  

El periodo postdivorcio inmediato que, en mi caso fue un terremoto personal en toda regla, duró unos dos años. Dos años de mierda. Sin más.


A partir de ahí, el resurgir. 

Venga, vamos a utilizar el símil más manido de la historia, el del Ave Fénix que resurge de sus cenizas. El divorcio es una oportunidad única de ser lo que quisiste ser o de volver a ser lo que dejaste de ser.


Se recupera esa libertad que todos, en mayor o menor grado, entregamos por amor con el matrimonio. 

Puedes ir al gimnasio cuando quieras, quedar con quien te da la gana, no hacer la cama en una semana y cenar pizza cada día si tienes ese capricho. 

Lo malo es lo que pierdes porque si no el divorcio sería un chollo: ese alguien a quien importas para contarles las nimiedades del día a día, a quien abrazar por las noches  y, por encima de todo y a distancia sideral sobre lo siguiente, el perderte mucho de la infancia de tus hijos. La mitad de la vida de tus hijos desaparece y solo tienes pinceladas o información distorsionada. 

La parte buena es que con una custodia compartida vuelves a tener el 50% de los días tiempo libre, una palabra que con niños pequeños resulta extraña dentro del matrimonio. Eso sí, el otro 50% tienes sesión doble: los niños son tuyos al 100%. Vida bipolar. 

Cada post divorcio es diferente y el mío tuvo dos peculiaridades: mucho apoyo familiar y la necesidad de juntar 3 guardias (lunes-jueves-sábado) cuando no tenía niños para pagar las facturas. Tiempos difíciles. 

Así que poco a poco cambias de vida y tienes esa magnífica ocasión de reencontrarte, de volver a tomar los mandos exclusivos de tu vida, de tomar las decisiones. Una segunda oportunidad que te da la vida de cambiar las cosas para bien o de equivocarte de forma tozuda.

Los siguientes 8 años de divorciado han sido intensos: he recuperado a grandes amigos que tenía abandonados, he conocido a otros, he salido con chicas maravillosas, algunas me han vuelto loco y a otras las he vuelto locas yo (sorry), he reído y he llorado, me he enamorado y desenamorado, más de una vez. Me han hecho caso o no, les he hecho caso o no. Un bonito y divertido lío con mucho de todo, a veces drama, a veces comedia y en ocasiones, vodevil.

Momentos curiosos como "pegar tu primer polvo de divorciado", una nueva primera vez enfrentándote al sexo, con todo lo de miedo escénico que significa después de 16 años haciéndolo con la misma mujer.

10 años recuperando el gusto por hacer deporte, la lectura y la escritura, salir a cenar y de copas.

10 años criando los dos magníficos ejemplares humanos que tengo por hijos, intentando inculcarles una educación y unos valores con la dificultad de no controlar el 50% de su tiempo.

10 años intentando mantener una relación civilizada con mi ex.

Pero por encima de todo si tuviera que destacar algo de estos 10 años serían dos cosas. 

La primera es todas las personas que han aparecido en mi vida, de los que recuerdo sus nombres a veces con minúsculas y a veces con mayúsculas, negrita y subrayado, algunas para quedarse y otras para compartir un rato de su vida conmigo y que nunca hubiera conocido si hubiera seguido casado. 

La segunda, que después de todos estos años me siento más yo mismo cuando me pongo delante del espejo cada mañana, me gusta mucho más lo que veo. Soy más fiel a lo que pienso, a lo que siento y a mis valores.


Así que hoy conmemoro mi divorcio y lo celebro como lo que fue, un terrible inicio de una nueva vida, que me depara sus buenos y malos momentos, pero que me ha llevado a ser más reconocible delante del espejo. 



¡Gracias a todos los que me habéis acompañado en estos 10 años! 










sábado, 4 de marzo de 2017

Hacia el funeral gitano

Esta semana el Niño Torres cayó de forma alarmante en un partido de fútbol. Se paró el partido para poder atenderlo y Fernando salió con los médicos en camilla hacia un centro hospitalario. No estaba muerto: simplemente perdió el conocimiento. Ayer "El País" nos obsequiaba con un artículo en el que decía "Torres está vivo pero el fútbol ha muerto"


El motivo es que según el articulista (Rubén Amón) el partido debería haberse detenido definitivamente y la actitud del árbitro al aplicar el reglamento (alargó los 7 minutos que no se jugaron) fue un auténtico atentado al deporte y al buen gusto. Tirando de memoria histórica se quejaba de que después del 11 de septiembre o del 11 de marzo no se suspendieran las jornadas de Champions League.  


El señor Amón aplica la lógica del funeral gitano: el que más llora, grita o gime es el que más quiere al muerto. Hay que suspender todas las actividades posibles para que se note que nos preocupaba la salud del jugador. 

Siguiendo la teoría del señor Amón no entiendo por qué no se tendría que parar una jornada de Champions tras cada uno de los atentados terroristas que suceden en Europa (5 con más de 6 muertos desde el 2014). Mejor, porque no se tendría que parar la Champions después de los atentados que hay por todo el mundo (incontables) porque nuestros muertos son iguales que los muertos del resto del mundo. O de cada mujer muerta por violencia de género. O de cada hombre. 

No entendería que se suprimiera una jornada de Champions League mientras se juega una jornada de Euroliga.  No sería comprensible que cines, teatros, bares, restaurantes y puticlubs estén abiertos. Es más, deberían estar apagadas todas las televisiones del mundo no sea que alguien disfrutara de la vida viendo una serie después de una desgracia.

Nuestra sociedad cada vez es más un funeral gitano en el que queda "guay" demostrar tu dolor por la muerte de Prince, Bowie o Pablo Ráez. Cuanto mas lo exteriorices mejor. Si un político o un personaje famoso no ha colgado nada del pobre Pablo lo acusaremos como poco de "insensible" y si se despista de "de que se alegra". Hay que poner algo tan currado como "condolencias a la familia", "un ejemplo", "un luchador" si somos personajes públicos o compartir cualquier noticia en facebook de su muerte si somos pueblo llano para ser "personas humanas" 

Quizás sería mucho más interesante que en vez de tuitear donaran dinero para investigar contra la leucemia, que el jugador que provocó el susto de Torres lo fuera a ver al hospital (igual lo hizo) o que entendiéramos que tras cada desgracia en forma de atentado el deporte ha de ser un símbolo de que no van a conseguir su objetivo y nuestro estilo de vida va a seguir inmutable. 


Son malos tiempos para el estoicismo, para esa actitud que muchos hemos admirado y seguimos haciéndolo de contención ante el dolor, ese ponerse maquillaje al día siguiente de nuestras desgracias cotidianas para tapar las lágrimas y no incomodar a los demás, que suficiente tienen con las suyas, ese entender que el silencio es, en la mayoría de las ocasiones,  el mayor homenaje y muestra de respeto que alguien puede desear. 


miércoles, 15 de febrero de 2017

Ana Magaldi o la chulería de la ley

Ana Magaldi se ha hecho famosa (su minuto de gloria) tras el juicio a Mas & compañía por desobedecer (dolents) 


Este es el terrible y esaclofriante relato de los hechos: la fiscal jefe de Barcelona (Ana Magaldi) salé de los juzgados cigarrillo en mano y le dicen cosas tan duras como "fora, fora, fora, la justícia espanyola", "fascista", "mierda" o "fuera de Catalunya" 

Ella se gira con una mirada de "dignidad" según sus propias palabras. Para cualquier espectador inocentes sería con una mirada de burla, desdén y chulería que la obliga a girarse, retroceder unos pasos, sonreír y seguir su camino perdonándoles la vida a los manifestantes



Pero ahí no queda la cosa, un manifestante se acercó y.... la miró con cara de odio!!!!!! "La peor cara de odio con la que nadie me ha mirado"que "nunca olvidaré" (recordando el mítico Carmena nunca te lo perdonaré) y la increpó diciéndole que "ella era la culpable si los condenaban porque era la fiscal" 

Desde el genocidio nazi nadie había visto nada igual. 

Evidentemente ha tenido que dar una rueda de prensa para explicar el terrible atentado que ha sufrido ya que "mirar con cara de odio" debe estar tipificado como delito, capital si cumple el agravante de ser inde. 

Detrás de este episodio de opereta lo que queda es la no imparcialidad de la justicia y la chulería de la fiscal jefe de Barcelona, cigarrillo en mano, girándose para reírse de los ciudadanos que, con más o menos educación o más o menos mirada de odio, estaban utilizando eso que tanto debe odiar esta señora que es la libertad de expresión, que ampara que todos los ciudadanos puedan mirar a quien les de la gana con la mirada de odio que les salga de las narices.

Al menos de momento.