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domingo, 8 de febrero de 2026

La cura del cáncer de páncreas.

Siempre me ha dado pereza leer de medicina fuera de lo que son revistas médicas. Cuesta encontrar un artículo decente en un periódico "de los serios" en los que los titulares suelen ser hiperbólicos para que la gente entre. Clickbait se llama a esto. Tu pones que Pepito descubre la cura de lo que sea y la gente marca el link. Y a facturar. O a conseguir millones de visitas en Insta o equivalente. 

En redes sociales es aún peor. Las cuentas que mi terrible algoritmo me recomienda suelen ser de supuestos médicos o enfermeras con pinta de no haber dormido en meses y subsistir a base de café o cosas peores. Gritan mucho y no dan ni una en general. Pero tienen decenas de miles de seguidores.

Si a eso sumas los que ya directamente habla de cualquier tema en televisión y de un cáncer con una mortalidad terrible como el de páncreas, tormenta perfecta. Bueno no, añadamos al gobierno del estado, que son unos ratas. La prensa "no zurda" ya tiene motivos para llamar a Pedro Sánchez "Perro Sánchez" por renovar antes a Broncano que darle 30 millones a Mariano Barbacid. 

Para el que tenga cinco minutos, quiera opinar de algo con un poco de información, y sea capaz de cambiar de opinión, os dejo este link de El País de un artículo que me parece muy acertado. 

https://elpais.com/ciencia/2026-02-06/la-verdadera-historia-detras-de-la-primera-terapia-efectiva-contra-el-cancer-de-pancreas-de-mariano-barbacid.html

En los titulares la noticia se ha contado como si se acabara de marcar el gol de la final de la Copa del Mundo en el último minuto. ¡Se ha encontrado la cura del cáncer de páncreas! ¿Se han vuelto locos? 

La noticia es buena. Muy buena. Pero conviene contarla bien. Sin tonterías y sin medias verdades que son mentiras. 

¿Qué se ha encontrado?

El equipo de Barbacid —un muy buen investigador— ha realizado una  combinación de tres fármacos (de patentes de otros laboratorio como Boheringuer, la "malvada" industria) que ha conseguido la regresión completa y duradera del cáncer en 45 ratones, hasta 200 días de seguimiento. 

Esto, para una enfermedad especialmente agresiva, silenciosa y resistente, es un resultado científicamente relevante. Good news. 

Pero, ¿qué queda hasta llegar a los pacientes? 

Estamos  en lo que se llama fase preclínica: laboratorio, cultivos celulares y animales. Nos dice si tiene sentido biológico o estamos perdiendo el tiempo. Cuando la respuesta parece ser “sí”, entonces —y solo entonces— empieza el viaje largo, caro y bastante ingrato de los ensayos clínicos en humanos. Vamos por fases. 

Fase I: seguridad en humanos. Aquí no se busca curar a nadie. Se busca algo mucho menos épico y mucho más importante: seguridad.¿Qué dosis puede administrarse sin provocar toxicidad grave? ¿Qué efectos secundarios aparecen? ¿Son asumibles o directamente inaceptables?

En oncología, este punto es especialmente delicado. Por ser tratamientos agresivos con muchos posibles efectos secundarios. Que un estudio de Fase I sea “exitoso” suele significar que los pacientes lo han tolerado de forma aceptable. Sin más. Y no, no somos ratones. 

Fase II: seguridad y eficacia. Pocos pacientes en los que mira si el tratamiento es seguro y eficaz. Si  el tumor responde de verdad y se tolera. Se busca la dosis eficaz. Otro paso. 

Muchos fármacos prometedores mueren aquí. No porque no hagan nada, sino porque lo que hacen no compensa el peaje en toxicidad. Y esto no es frialdad médica; es ética. No todo vale por unas semanas más de respuesta radiológica.

Fase III: de eficacia. Ya comprobada la seguridad se hacen ensayos con mayor número de pacientes y se mira si realmente son resultados buenos. Y a largo plazo. Auqnue no duelen durar tanto tiempo, un tumor "se cura" cuando estamos 5 años sin saber nada de él. 


Entonces el fármaco ya puede salir a la calle. 

Y no, no vale hacerlo mucho antes porque no hay terapia alternativa. Lo siento. Por seguridad del paciente. Las farmacéuticas estarían felices. 

¿Posibilidades de que esto pase? 

De cada 100 tratamientos oncológicos que muestran resultados prometedores en Fase I, solo entre un 5 y un 10% llegan a convertirse en terapias aprobadas y disponibles para los pacientes. 

¿Cuánto falta? 

Lo que más me ha llamado la atención de lo que le he oído a Barbacid —que ha bailado en el alambre entre lo que ha dicho, el cómo lo ha dicho, y lo que ha insinuado— es lo de que faltan un par de años para que lleguen a las personas. 

Desde hoy, si empezaran el Fase I, podéis contar unos 8-10 años. Fase I entre 1 y 2 años. Fase II entre 2 y 3 años. Fase 3 entre 3 y 5. Mas el "tiempo extra" regulatorio que en Europa es un drama.

O sea, nada de 2 años. 

Ahora hablemos de dinero. ¿Cuánto va a costar si todo sale bien? 

 ¿30 millones de euros dijo Barbacid? ¿En serio? Va a ser que no. Los precios son mucho más caros. Así, a bote pronto, hablamos de cifras por encima —muy por encima —de 100 millones. 

Si seguimos hablando de dinero —lo saco del artículo de El País — "El grupo de Barbacid ha dispuesto de casi 11 millones de euros de dinero público, tanto nacional como europeo, desde 2018, según el CNIO. Casi el 66% de su financiación es pública. CRIS contra el cáncer le ha dado unos dos millones de euros desde 2020". Vamos, que pasta se la ha dado. ¿Poca? Seguramente. Pero no creo que tenga que ver con lo que se le paga a Broncano.... 

Además Barbacid es cofundador de Vega Oncotarget. que busca sus propios fármacos y tiene sus propias patentes. Que me parece muy bien. Peor también hay que explicar los conflictos de interés. 

La investigación de Barbacid se ha sostenido durante años gracias a una combinación de financiación pública y privada: fondos institucionales, fundaciones, donaciones y colaboraciones con la industria. Esto no es una rareza ni un escándalo: es la norma en la investigación biomédica actual, especialmente en cáncer.

También me parece estupendo que haya donaciones para investigar —llevan recaudados más de 3 millones— pero contando las noticias como son. 

Para concluir 

El tratamiento triple descrito parece —no soy un experto pero por lo que he leído tengo esta sensación —prometedor, sólido desde el punto de vista biológico y digno de atención. Pero aún tiene que demostrar que no hace daño al humano y que puede sostenerse en pacientes reales, con cuerpos reales y efectos secundarios reales.

Faltan entre ocho y diez años y 100 millones para que esto pase. 

Celebremos la noticia, sí. Con prudencia. Con respeto por los pacientes. 

Y sin titulares triunfalistas. Un cero de nuevo a El Hormiguero y a todos los comunicadores del país por jugar con la esperanza de pacientes y familiares. No es justo 

Dos adendas. 

La primera. Cuando alguien hable de ciencia "googleadlo" para saber si la toca o no. Si yo hablo de Astronomía y veis muy curriculum... no cuela. Pues así con todo. Si pensáis que este post lo ha escrito un cahrlatán, lo mismo. 

La segunda. Si sois lectores y os ha llamado la atención lo de los Ensayos Clínicos os dejo el link a mi libro Tres Camino. Combina mi trabajo —medicina interna, ensayos clínicos — con mi otra pasión, escribir. Lo pasaréis bien  —espero—y aprenderéis algo más de este apasionante mundo de la Investigación y los Ensayos Clínicos. Spolier: Seldon es buen tío... 


Tres caminos