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domingo, 1 de noviembre de 2026

Es muy difícil encontrar a un tío que te coma bien el... by Irene Montero

Lo siento, pero mi pudor, mi educación y la figura virtual de mi madre con una escoba en la mano me impiden acabar la frase.

Si el «es muy difícil encontrar a un tío que te coma bien el... » lo dice una chica en una discusión, con diez cervezas encima, tiene un pase; si lo hace sin haber tomado ni una cerveza, es una ordinaria —nótese lo arcaico de la expresión «ordinaria»; pueden sustituirla ustedes, a su libre albedrío, por basta, deslenguada, malhablada, maleducada, zafia, grosera o tosca—. Pero si lo dice alguien que ha tenido responsabilidades de gobierno, se convierte en un sinsentido.


A su lado, Rufián, reconociendo con un «nos cuesta» que es un simp —simp, como diminutivo de simpleton, o simplón; o, poniéndonos a su nivel, como representante de lo que algunos pretenden definir con un acrónimo bastante menos elegante—. No he hecho una encuesta entre mis amigos y amigas —ni la pienso hacer—, pero, Rufián, querido, habla por ti.

Luego, ya puestos, se ponen a hablar de «comer culos». Pues nada. Adelante. Los políticos españoles de la nueva izquierda.

Os dejo el enlace por si os animáis:

Las preguntas clásicas. RTVE

OK. De acuerdo. Estamos en campaña electoral. Ese momento en que Colau, sin que a nadie le importe y nadie se lo pregunte, habla de su orientación sexual —lesbiana o bisexual—, sospechamos que para rascar más votos. Ese momento en el que bailan y besan niños. En el que se ponen ropas absurdas que dan vergüenza ajena, unos buscando votos de lo que la derecha llama la Charoesfera y otros de las señoras que van a misa los domingos con collar de perlas.

Ha tenido Irene la mala suerte de que su actuación haya coincidido en el tiempo con el accidente de Urda. El programa se grabó y emitió antes. Las cosas como son. 

Habrá que recordar que esta buena mujer fue ministra de Igualdad durante casi cuatro años —2020 a 2023— en el actual gobierno. Quizá, solo quizá, en un país que funciona tan mal de forma global, ella y los suyos tienen cierta responsabilidad porque "las izquierdas", como se dice ahora, llevan ocho años —8— en el poder. Quien diga que funciona bien es porque es un optimista irreductible y el amor a lo socialista le ciega. 

La izquierda —hago de pitoniso— perderá las elecciones. Ya le pasó en las últimas pero pudo gobernar porque al PP no lo aguantaba ni Dios —caso Gürtel con sentencia firme— y nadie en Catalunya —20% de la población con su peso parlamentario correspondiente— estaba tan loco como para darles su apoyo. 

Las izquierdas —sobre todo la que representa Irene— se han equivocado. Excepto un grupo minoritario de personas —así, a ojo, 90% chicas, 10% simp— a las que les hará gracia y les representará la queja por las malas artes lamedoras y succionadoras de los hombres, al votante de izquierda le preocupan otras cosas. No tener dónde vivir. El paro. La inmigración descontrolada. No llegar a fin de mes. La sanidad. Las pensiones. Que si tu hijo coge un AVE, llegue a su destino.

Ocho años en el poder. Y la culpa de todo sigue siendo de los demás.  

El accidente de Toledo es por culpa de la privatización de los contratos para mantener las infraestructuras o la incorporación de nuevos operadores —Ouigo e Iryo— cuyo responsable debe ser Rita la Cantaora, porque en el gobierno estaba el Sr. Sánchez, que, al parecer, debe tener cero responsabilidad. O el Sr. Puente, ágil tuitero que ahora amenaza con cerrar el AVE Madrid-Barcelona un año, como si fuera desviar una parada de autobús. En ese gobierno ha estado la Sra. Irene Montero. Ya no, pero estuvo. Si ella lo olvida, nosotros no. 

La crisis de la vivienda es culpa de los fondos buitres y de las personas malvadas que, con sus ahorros, compran pisos para alquilarlos. No de que, gracias a las políticas migratorias, los residentes en España hayan aumentado en 3,1 millones de personas. Eso son —así a ojo, dos o tres personas por casa— entre 1 y 1,5 millones de pisos que no se han preocupado en que se construyan. Si tu política migratoria es así de expansiva, hay que construir como sea. La de Irene, ya lo sabemos, es "puertas abiertas". 

Que el PIB per cápita ha crecido una miseria comparado con el del PIB global, de las grandes corporaciones. Ellos pasaban por ahí...  

Que la gente viva peor.

O, en lo tuyo, Irene, vamos a centrarnos, porque desde 2018 no se aprecia una reducción apreciable y sostenida del número de asesinatos por violencia de género, a pesar del dinero que has gastado en este tema. ¿Culpa de quién? 

Porque distraer con estas tonterías de barra de bar debe ser lo único que se le ocurre a Irene para que su partido deje de ser residual e irrelevante a nivel político. O asociarse con un exindependentista —qué cambio, Rufián, qué cambio— cuando la independencia de Catalunya —o el derecho a decidir— le importa a Montero menos que si los monigotes del semáforo lleven falda. Pero resulta que —la vida te da sorpresas— el dicharachero y agudo político catalán e indepe es el más valorado en España. 

Si estás ocho años en el gobierno, dentro de él o dándole soporte, eres responsable —al menos en parte— de todo lo bueno y de todo lo malo.  

Y, lo sé, Unidas Podemos, Podemos —o el nombre que tengan ahora— no ha estado ocho años ocupando ministerios. Pero sí apoyando: Rufián el primero. Generalizo a la izquierda, la nueva izquierda, y la nueva-nueva izquierda. 

Que tengas dificultades para encontrar un hombre que te coma bien el...  La verdad, Irene, nos importa poco.

Si el tuyo lo hace mal, le enseñas. 

O, mejor aún,  culpa a la derecha. O a la Iglesia. O a Mickey Mouse. 

PD: sé que el voto es secreto, pero jamás he votado a PP ni VOX. Ni lo haré. Qué os veo venir...




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