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viernes, 28 de agosto de 2020

El Dalsy, la nueva estrella mediática de la COVID. La vuelta al cole.

El Ministro Illa ha tenido la osadía de decir que enviar a los niños al colegio con sintomatología compatible con la COVID sería una barbaridad. Las redes, esa cosa etérea, se le ha tirado encima diciendo que está de espaldas a la realidad: vamos, que lo han puesto a parir. 

Empecemos con un símil para entender más fácilmente el concepto: hasta hace dos meses los pacientes respiratorios, cuando acudían a urgencias, entraban como los demás. A nadie se le ocurría que debía llevar una mascarilla para evitar contagiar a los otros pacientes ni al profesional sanitario. Si la enfermera de triaje le hubiera dado una mascarilla quirúrgica, no se la hubiera puesto o se hubiera convertido en un detractor al sentirse vejado, como si lo hubiéramos tratado como a un apestado.

A día de hoy, en plena pandemia, no llevar mascarilla en urgencias (más aún un paciente respiratorio) sería una barbaridad. Porque no hablamos de contagiar la gripe o un resfriado común, sino el coronavirus. 

Que no hacerlo antes fuera un error creo que todos los que trabajamos en hospitales lo hemos entendido y que, pasada la pandemia, a todo paciente con fiebre o tos, de entrada, se le dará una mascarilla, una evidencia, a no ser que seamos unos rematados inconscientes. 

Repasemos lo que ha dicho Illa al respecto. 

"No concibo que un padre o una madre lleven a un niño, sabiendo que no está en condiciones, al centro escolar, poniendo en riesgo la salud de su hijo y del resto de alumnos. De todo hay, pero francamente no lo concibo. Si hay que sancionar esto... en fin".

La crítica es la de siempre: que vive en una burbuja, que será que él no lo ha hecho nunca, que, claro, si tienes canguro es más fácil pero los que no tenemos qué.... 

Es posible que  Illa le hay faltado empatía al utilizar el "no lo concibo" pero lo que dice no tiene mucha crítica, 

Es evidente, que despertarte a las ocho de la mañana y ver que tu hijo tiene fiebre y no puede ir al cole, es una de aquellas cosillas que te destrozan el día. Porque has de entrar a las nueve a trabajar, porque igual hace dos semanas ya te pasó algo parecido con tu hijo mayor y el jefe pone muy mala cara, porque hay que empezar a localizar a abuelas (mal negocio en este caso) o canguros para que se hagan cargo del niño... Un follón de narices. 

Pero, aún así, el recurso de darle el Dalsy (o el Apiretal, que nadie se enfade) y enviarlo al cole, no es una actitud válida, aunque se haya hecho "toda la vida" y "no haya pasado nada" y aunque "lo hayamos hecho todos". 

Primero, que se haya hecho mal toda la vida es una muy mala excusa, como lo de no poner las mascarillas a los respiratorios en urgencias, y  segundo, llevar a tu hijo al colegio si crees que tiene (o puede tener) el coronavirus (cualquier cuadro viral) no deja de ser un atentado contra la salud pública, aunque tengamos mil motivos (no hablo de excusas) para hacerlo. 

Y, es evidente, el gobierno y los empresarios van a tener que poner todo de su parte para que los trabajadores no sufran las consecuencias de la combinación "hijos-pandemia" y, en algunos casos, no lo harán. Pero, en lo que respecta a Illa, que es ministro de Sanidad, me parece poco criticable la frase.  

Nadie dice que sea fácil, no lo es, pero el recurso (mal recurso) que hemos utilizado todos en tiempos pre-pandemia, no es válido ahora.  El que crea que nuestra vida este invierno será un paseo por el bosque, se equivoca.

Y sí, si hay que hacer este post para explicarlo, es que una buena parte de la sociedad no ha entendido nada de nada de nada....




lunes, 24 de agosto de 2020

La PCR de SARS-CoV-2 y cuando, para acertar, hay que errar en diecinueve de cada veinte ocasiones.

A todos nos gusta acertar: fallar, también en medicina, está mal visto. Pero en la pandemia por coronavirus, nos guste o no, hay que "fallar" en diecinueve de cada veinte PCRs según la OMS. Y creo que acierta. 

Recapitulemos y pensemos en una patología que hay que descartar con una prueba relativamente cara y cruenta: la embolia pulmonar. Tiene unas ciertas (salvando miles de km de distancia) similitudes con la COVID: amplia variabilidad en su sintomatología y posible gravedad hasta provocar la muerte en algunos pacientes.     

La enfermedad trombomebólica es una enfermedad en la que, si el médico que siempre que pide un AngioTAC torácico la diagnostica, si todas sus sospechas son "positivos", demuestra que es un mal profesional: para diagnosticar cinco hay que pedir diez TACs. O veinte. Si los "aciertas" todos es que se te escapan muchos. "Fallar" esos quince TACs no deja de ser un acierto global, un pequeño peaje en forma de ataque a tu ego, en forma de error aparente, que debemos pagar sin rechistar. 

Algo así sucede con las PCR de la COVID. Has de pedir muchas, muchísimas, hasta veinte para tener una positiva si quieres estar haciendo un buen trabajo. Y eso, a veces, cuesta de asumir. 

Ahora mismo en España estamos en el 7.9% de PCR positivas, pero con regiones por encima del 12%. En otras palabras, hacemos más o menos la mitad (dependiendo de las zonas hasta un tercio) de las que deberíamos. 

Seguramente la responsabilidad, como siempre compartida, es en su  mayor parte de las instituciones que no han puesto los recursos necesarios para realizar más cribajes, pero como médicos, siempre podemos poner nuestro granito de arena para hacer las cosas lo mejor posible. 

Porque, desde urgencias, es muy fácil altar a alguien con febrícula y diarreas o odinofagia con el diagnóstico de viriasis sin PCR. Si tiene veinte años, las repercusiones para su salud por no hacer la PCR son mínimas o nulas, pero, sin embargo, a nivel de salud de  la población, es un error; se contribuye a no atajar  la pandemia dado que este caso no diagnosticado puede infectar sus contactos al no asilarse y podemos no diagnosticar a contactos que sean positivos asintomáticos. 

Es evidente que el 5% que pide la OMS es de PCRs globales, no de las pedidas desde urgencias pero me sirve como ejemplo. 

En twitter leí ayer un comentario de un médico que decía que posiblemente este 7% era porque antes de pedía a "todo el mundo que tenía cualquier síntoma que podía ser COVID" y ahora " se afinaba más". Ese tweet me animó a escribir este post porque ese concepto me parece un terrible error. 

Así que, desde urgencias hemos de pedir PCR, PCR, PCR y más PCR a todo paciente con clínica compatible, aunque creamos que, muy probablemente, será negativo. Como el angioTAC con la embolia pulmonar, el objetivo es que no se nos escape ninguno, no acertarlos todos. 

Y si eres médico de guardia o de primaria y "solo" has encontrado 1 positivo de las últimos 20 PCR que has pedido...  felicidades!!!!! has hecho un buen trabajo!!!!!

Y ánimo a todos, que vienen curvas (cerradas) otra vez. 


 

viernes, 10 de julio de 2020

La falta de memoria, el yoismo y el terraplanismo: los nuevos "amigos" del COVID

Como uno tiene la bola de cristal estropeada y es de los que cada vez que ha hablado del COVID ha metido la pata (como todos, vamos), no me atrevo a hacer una apuesta sobre el manido "rebrote sí, rebrote no", o sobre su magnitud, pero gracias a tener Facebook e Instagram, he visto varias actitudes que me resultan entre difíciles de entender e incomprensibles del todo. Muchas, además, protagonizadas por personal sanitario que ha estado en primera línea contra el COVID.

Vaya por delante que no me gusta ir acusando a nadie y que la labor de policía de balcón no me llena. Simplemente unas reflexiones. 

NO APRENDEMOS 

La capacidad del ser humano de olvidar no tiene límites. Supongo que debe ser un mecanismo de defensa para "tirar hacia delante", pero en este caso, es un fenómeno maladaptativo. ¿No recordamos que hemos estado tres meses encerrados en casa? ¿A nadie se le ha muerto un ser querido o, al menos, un conocido cercano? Parece que no. 

En cuanto el gobierno ha abierto las puertas nos hemos lanzado a una vorágine de cumpleaños (la natalidad en junio debe ser bestial) en los que los homenajeados destacan por su gran vida social: nada de seis comensales, de diez para arriba, todos bien juntitos.  

El otro día una compañera me comentaba arrepentida que había ido a una de estas celebraciones: "no era mi grupo, me podía haber quedado en casa perfectamente, no me aportaba nada". Evidentemente, nada de codo con codo para saludar que queda muy cursi: todo el mundo besándose como si no hubiera mañana, muchos de ellos, simplemente conocidos. Y nada de dos metros y medio... 

DISTANCIAMIENTO SOCIAL 

Quizás existe de forma individual, pero no como concepto colectivo. Desde que acabó el confinamiento solo me he reunido con los míos: mi pareja, mis amigos íntimos (debo ser un antisocial porque se cuentan con los dedos de una mano) y mi familia. Poco más. Las personas que necesito ver. 

Lo máximo, diez en un vigésimo cumpleaños: mi familia. 

Nade de comernos los morros, de estar todo el rato abrazados: una foto formando a lo equipo de fútbol y cada uno a su casa, no de esas que estoy cansado de ver de cinco personas juntando todas las cabecitas para salir en el selfie. 

¿De verdad se necesita tanto ir a fiestones? ¿Vale la pena? Porque, recordémoslo, entre 28.000 (muertos reconocidos) y 43.000 (exceso de mortalidad) es lo que nos ha costado la broma. El campo del Sevilla lleno. Y podemos llenar San Mamés o el Camp Nou....


El gobieno, nuevamente, ha fallado. Entendiendo que no debe ser fácil y que hay que reactivar la moribunda economía, pero o no conoce a su población o son unos ineptos. 

¿Tanto costaba limitar las reuniones a 15 personas? Los mayores brotes están viniendo por aquí o en condiciones de trabajo insalubres, pero no se oye nada en este sentido: me temo que llegaremos antes a la fase 2 que a cambiar esa medida. 

O el gobierno no ha sabido transmitir lo que era el distanciamiento social (pocas interacciones con otras personas, lo más seguras posibles) o simplemente, nos lo hemos pasado por el forro.

Y ya de llevar la mascarilla puesto de una forma normal ni hablamos. 


EL YOISMO y EL TERRAPLANISMO 

Todos somos muy listos. Pero mucho. Más que Illa, que Simón o que la OMS. Así que, qué más da lo que ellos recomienden, yo voy a hacer lo que me sale de las narices. Que para algo pienso...

Y si quiero una excusa puedo poner un vídeo de una Doctora X (la de videos diciendo chorradas que me han pasado desde el inicio de la pandemia) que sale en un video de youtube dando una charla sobre lo que nos convenga. Seguramente no ha tratado un enfermo con COVID ni es epidemióloga ni viróloga ni nada. Pero me gusta como habla. Lo cuelgo en la red o lo comparto. Y me quedo tan ancho. Y con un poco de suerte consigo que alguien se quite la mascarilla más de lo recomendado o vaya a trabajar con fiebre. 

La incertidumbre que dejan muchas medidas y el donde dije digo digo Diego que ya hemos visto más de cien veces es la excusa. 

Al yoismo lo acompañan el cuñadismo, el terraplanismo y las teorías de la conspiración de todo tipo. Parece ser que a alguien en España le debe interesar una leche de entre el 10 y el 15% del PIB como la que se espera. Seguro. Amancio Ortega, Pedro Sánchez y la derecha, todos deben estar super satisfechos.... 

Con los terraplanistas de los antivacunas ya me vi envuelto en largas discusiones hace unos años: nada que hacer. Ellos tienen su convencimiento, sin nada que lo respalde, porque, ¡cómo va a haber un estudio serio sobre autismo y vacunas si hay una conspiración mundial para que no se sepa nada! Y así todo. 

Pero el yoismo y la defensa a ultranza de unos derechos fundamentales como el no ponerse mascarilla (un sufrimiento increíble) o que no te aislen si das positivo en la PCR me llevan al convencimiento de que estamos delante de una sociedad enferma. 

Porque todos los que deciden que no hacen caso no suelen ir asesinando a nadie ni a doscientos por hora por las autopistas del país. Porque no se sentirán responsables de la muerte de nadie, aunque lo acaben siendo. 

¿Quién se creen que son para considerarse más importantes que la sociedad?  ¿Se creeen superiores? ¿Diferentes? ¿Creen que su vida vale más que la de una anciana? ¿Por? 

Y sí, a mi hay muchas medidas del gobierno que me parecen chorradas, como me lo parecía el uso del casco cuando tenía quince años, pero en una sociedad civilizada hay un gobierno que pone las normas y unos ciudadanos que las cumplen. Y, si no nos gustan y las infringimos, el gobierno es responsable de multarnos (aquí me gustaría resaltar la magnífica dejación de funciones de Mossos, Guardia Urbana, etc que han pasado de todo desde que acabó el confinamiento, sinpatrullar las calles, sin vigilr que se respeten las normas, sin multar a nadie)

Porque de eso van las sociedades civilizadas. Y si no nos gustan los que gobiernan, los cambiamos el cuando toque, votando.

Las noticias de hoy son que el ritmo de nuevos casos se parece a principios de marzo. Difícil de interpretar porque ahora hacemos muchas PCR y en esos momentos solo al que ingresaba, pero parece que hay suficientes indicios para que nos dejemos de chorradas, nos pongamos la mascarilla y no montemos fiestas de cincuenta personas o compartamos cachimba, que hagamos caso de una puñetera ez y seamos un poco antisociales ... porque lo que nos jugamos son cuarenta mil muertos más, dos meses de confinamiento y una crisis económica sin precedentes. 

















sábado, 10 de diciembre de 2016

Nadia y los padres que la parieron

Estos días es máxima actualidad un nuevo timo de la estampita: los padres de una niña (supuestamente) enferma de una enfermedad  rara rarísima ganando un pastón a costa de su hija y de miles de primos repartidos por toda España.


La verdad es que sé muy poco de timos: conozco básicamente lo que he visto en las películas americanas, rodeado de sofisticación, con un timador muy listo y elegante rollo Newman-Redford en "El golpe", casi como un arte, aunque el timo fue una forma de vida en la España en blanco y negro, versión lazarillo-picaresca. La de los padres de Nadia está a medio camino porque entre Newman-Redford y el padre hay más de 10 diferencias 


Una de las cosas que he aprendido es que para que se produzca un timo hacen falta dos actores: el timador y el primo

En el caso de Nadia los primos han sido un gran número de españoles: personas corrientes (eso que se conoce como el pueblo llano) entidades y hasta deportistas de élite. Un gran número de variopintos primos con buena voluntad

Los padres han recurrido a lo que habitualmente nos provoca más la lagrimita floja: un niño enfermo. Se añadimos a esto una enfermedad rara (¿tricodistrofia?, ¿tricotiodistrofia?) que ni buscándola en Internet me aclaro de que es ya tenemos el cuadro completo. 


Añadamos a esto nuestra habitual desconfianza en el sistema de salud español a pesar de que en todas las listas la sanidad española sale entre las primeras del mundo. Ayudar a Nadia era ayudar a una niña enferma y, a la vez, cagarnos en la madre del gobierno español que no hace nada por salvar a sus ciudadanos. Ni a los niños. 

Porque esto está en el ADN tanto catalán como español: el pensar que somos mejores que el gobierno que habitualmente nos está pagando (con nuestros impuestos claro) todos los tratamientos para cualquiera de nuestras enfermedades, muchas veces terriblemente caros y de dudosa utilidad. Eso pda para otro post, cuando el gobierno debería decir que no. 

Si no nos gusta lo que nos dice el gobierno en forma de médico del sistema público de salud nos podemos pasar a la homeopatía, a la acupuntura o a cualquier otra terapia alternativa, cuanto mas cara y experimental mejor. No nos quejaremos del precio de mirar cristales de colores pero, eso sí, pondremos el grito en el cielo por pagar un 30% de la amoxicilina.  

Si el tratamiento no existe entonces podemos decir que el gobierno no se gasta el dinero investigando y recurriremos a Santeros que pagaremos o de nuestro bolsillo o con donaciones de pobres infelices que creen que están haciendo un bien a alguien.

En las redes sociales es habitual la presencia de fotos de niños enfermos con sus correspondientes padres que piden dinero para una intervención o para un tratamiento. Mucha gente se apiada de ellos y nadie se pregunta si son ciertas las informaciones o si los tratamientos están bien establecidos  porque ya tenemos la respuesta: todo es verdad y la culpa es del gobierno que son muy malos y no quieren atender a sus ciudadanos. Malvados. 

La estupidez sanitaria de la ciudadanía no tiene límites (frase fuerte del post, uala lo que ha dicho!!!!!) y mientras consideramos a Obama casi un santo por el Obama Care que no le llega ni a la suela de los zapatos a nuestra Seguridad Social seguimos rajando porque nos dan un genérico y "a mi no me hace el mismo efecto", exigiendo el fármaco de marca o una radiografía de tórax porque tengo una neumonía sin fiebre (porque yo nunca tengo fiebre) y, eso siempre hay que decirlo, pago mis impuestos (aunque cobres siempre que puedas en negro). Eso es nuestro snobismo sanitario. 

Así que, yo que también soy un malvado, me alegro mucho del caso Nadia: dos chorizos (presuntos) a la cárcel y un montón de primos más pobres por desconfiar (nivel Dios) de la sanidad pública. Que se lo piensen la próxima vez. 


Pd: con un poco se suerte ni está enferma la niña. 



domingo, 5 de junio de 2016

Mírame a los ojos: la comunicación médico-paciente

En un artículo del ARA de hace unos días Carles Capdevila nos dejaba como titular "los médicos no nos miran a los ojos cuando nos explican lo que tenemos". "Preferimos" mirar al ordenador y no estar manteniendo el contacto visual y eso afecta la relación médico-paciente. Gran verdad... a medias. 


Esto es el mundo del twitter, del periodismo del titular y, desgraciadamente, ahí se queda:  hago un diagnóstico superficial de un problema pero paso de profundizar. Me da palo. Suelto alguna obviedad (solo miran a la pantalla) y dejo caer lo de siempre: necesitamos médicos más empáticos, humanistas y con visión holística. Hemos de mejorar la comunicación médico-paciente. 

Qué bonitas palabras. A mí holístico hasta me excita, me imagino a una mujer desnudándose lentamente ante mí y diciendo: "hazme el amor de forma holística". Guau. 

Cierto es que el bueno de Carles no acusa a nadie, diría que su artículo tiene más de melancolía que de queja, pero hay que buscar por qué los médicos "somos así". 

Lo fácil es pensar que somos menos humanos que antes, que la relación médico-paciente no es lo que era por nuestra culpa, pero es mucho más complejo: no es, simplemente, que no queramos mirar a los ojos a nuestros pacientes. 

La sociedad tiene la medicina, de la que los médicos somos una parte, que se merece. Ni más ni menos. Y las instituciones, los pacientes y las asociaciones de pacientes son la sociedad y han ayudado a llevarnos hasta este punto. 

¿Los médicos miramos mucho a la pantalla del ordenador y poco a los ojos? Sí. 

Podemos dividir el problema en cuatro partes: 

1- La informatización del mundo hospitalario. La historia clínica.


Pongamos un ejemplo: 

Año 2001: entra un paciente en mi consulta, lo saludo y se sienta al otro lado de la mesa. Entre nosotros hay un boli y unos papeles que son la historia clínica. El habla y yo apunto (poco), escribiendo en la hoja que está entre los dos. La comunicación verbal y no verbal es fácil: médico, historia clínica (hoja de papel) y paciente están en el mismo eje visual. Ayuda a la comunicación médico-paciente. 

Años 2016:  El paciente entra en el despacho. Lo saludas y tienes que acceder a la historia clínica informatizada. Con suerte solo te equivocas dos veces de password para entrar. La pantalla del ordenador está a tu derecha así que tu mirada ya no va hacia el paciente, va hacia la derecha. Repasas sus antecedentes, sus analíticas, sus pruebas de imagen, todo ello mirando hacia el ordenador (antes eran papeles que quedaban entre los dos) Mientras te habla tienes que apuntar (teclado) en la historia. A día de hoy somos pocos los que podemos escribir sin mirar (en mi caso a costa de múltpiles erratsas como etsas)

Así que hay que elegir y escribir en la historia es obligado porque la creciente judicialización de la medicina y una corriente excesivamente autoproteccionista de los médicos, sobre todo de los más jóvenes, hace que haya que apuntarlo todo (o mucho) 

Por tanto 1-0 a favor de mirar a "la pantallita" pero la culpa es, básicamente del rumbo que ha cogido la sociedad y, por tanto, la medicina. 

2- La sobrecarga de trabajo. 


Una vez ya hemos hecho todo la historia "informática" es verdad que podríamos mirar a los ojos del paciente el rato que hiciera falta. Pero el trabajo está hecho y si tienes que ver a 3, 5 ó 10 pacientes más y, como casi siempre, vas con retraso, es un adorno que no puedes permitirte. Quedaría bonito, precioso, pero esto es el mundo real y tienes que "anar per feina"

Yo trabajo en la privada y las cosas no están tan mal, tenemos algún minuto más para hablar con los pacientes, pero en la pública estos alardes no son posibles.  

3- La falta de preparación a nivel psicológico.


Nadie nos ha  enseñado absolutamente nada del tema. Al menos a mí. Ni en la carrera, ni durante la residencia. Aprendes a tratar a los pacientes como los has visto tratar a "tus mayores", por ósmosis. Tus residentes "grandes" y tus adjuntos actúan de una forma con los pacientes, y tú, en ese periodo de formación, tienes tendencia a imitarlos.

Evidentemente está tu "tú" como individuo que hace que  te relaciones de una forma determinada con las personas de tu entorno: eres más o menos simpático en general, te comportas mejor o peor con tus padres, con tus abuelos, con los vecinos. Es una cuestión de humanidad que no se aprende ni en la facultad ni en la residencia. Se enseña mucho antes, en edad escolar: en casa y en el colegio.

He buscado fotos en google de "relación médico-paciente" y son muy flanders, muy cursis y yo, en general, soy anti-cursi. Representan a la mayoría de los pacientes no al otro lado de la mesa si no en un lado, prácticamente tocándose con el  médico. Muchos pacientes y  la mayoría de médicos nos sentiríamos incómodos si no se respetase nuestro espacio personal, pasando de la zona personal (la aceptada en las relaciones sociales) a la íntima que es lo que proponen las fotos.

En todas los médicos (mujeres y hombres) son guapos y los pacientes tienen cara de tener una gran salud y de ser unas buenas personas.

En muchas fotos parecen mas dos amigotes que están tomándose una cerveza o una pareja ligando. No sé que pensarían mis pacientes (ellas) si pusiera estas caras, pero igual alguna no estaba muy cómoda...

4- El hastío de discutir y el burn out syndrome. 


Los médicos nos cansamos de negociarlo todo, de discutir, de llegar a acuerdos. La medicina y la relación médico-paciente ha avanzado de forma extraordinaria en los últimos 20 años, pero se nos ha ido la mano con tanto buenismo y tanto servilismo con los pacientes.

Añadamos un sueldo no acorde con la dedicación y la responsabilidad (un sueldo que se ha reducido en la pública de forma escandalosa y que ni un solo paciente o asociación de pacientes han entendido como un problema suyo) y tenemos un burn out en toda regla.

El cansancio de tener que dar explicaciones (nótese la diferencia con "explicar", aquí conlleva una gran carga de tener que justificar tus decisiones), de que haya una opinión de una vecina o de una página de internet que se ponga a tu mismo nivel de veracidad e iniciar una mini-batalla detrás de otra por cualquier nimiedad cansa. Mucho.


¿Discutiríamos con un piloto de avión, con el mecánico del coche o con los arquitectos de nuestro piso? No. Pero aquí sí. Ya se sabe que todo español lleva dentro un seleccionador nacional y un médico: todos sabemos de fútbol y de medicina.

Queremos que sea una relación médico-paciente de igual a igual y por definición no puede serlo. No lo es ni lo será. El paciente es el importante pero nosotros somos los que sabemos de medicina. Las decisiones se deben hablar y hasta consensuar, pero hay que poner límites, como se ha puesto de moda decir, líneas rojas. Y evidentemente no es lo mismo explicar un tratamiento con quimioterapia para un cáncer que el tratamiento del colesterol elevado: en lo primero el tiempo que haga falta, en lo segundo, el tiempo justo.


Así que "estimat Carles", igual no miramos a los ojos a nuestros pacientes: porque no nos han educado para hacerlo, porque tenemos poco tiempo, porque tenemos un ordenador que se ha convertido en el amo por temas legales, porque muchos no miran a los ojos ni a su pareja, porque es una profesión a la que la crisis ha azotado hasta convertirla en una de las que tiene mayor "burn out syndrome" y porque, cuando miramos a nuestros pacientes a veces vemos fe y esperanza pero en otras desconfianza y exigencias fuera de toda lógica. Por todo eso. 


Si la sociedad quiere otra cosa que luche por cambiarlo intentando revertir todo lo referido previamente. Me parece difícil cuando a los pacientes ya no se les llama por el nombre si no por un número en la sala de espera, como si fuera una carnicería, por ese monstruo que todo lo devora que es la confidencialidad de datos. La dirección hacia la deshumanización no la hemos marcado los médicos, que conste, ha sido la sociedad.




domingo, 8 de noviembre de 2015

La receta enfermera vista por un médico.

Llevo días dándole vueltas. ¿Escribo este post? El tema de la receta enfermera me parece suficientemente interesante pero es posible que al día siguiente de publicarlo tenga que visitar mi hospital con guardaespaldas porque cualquier idea que no esté de acuerdo con la línea "oficial" de lo que dicen los Colegios de Enfermería se puede tomar como un "ataque a la dignidad de la profesión enfermera".


El clásico "o conmigo o contra mí".

Pero ahí vamos.


Creo que hasta ahora las labores que desarrollaba enfermería eran las lógicas, acordes a su capacitación y a las necesidades de la sanidad. El problema de la "receta enfermera" era más legalizar una situación que ya se desarrollaba "de facto" pero sin cobertura legal. Ahí es donde el gobierno ha metido la pata porque parece que lo haya hecho al revés: dejar claro que lo que se venía haciendo sin problemas ahora no tiene cobertura legal.

Me ha llamado la atención que la mayoría de enfermeras (que han sido muy pocas) que me han abordado sobre este tema desconocían realmente de qué hablaban. El "pues a partir de ahora esto lo vas a pautar tú" ha ido sonando de vez en cuando pero en el fondo no sabían de qué estábamos hablando. Eso sí, la indignación las desbordaba. Incluso las que estaban más enfadadas y afirmaban que volvíamos a la época de Franco (sic) no conocían los detalles. 

He intentado antes de escribir el post recabar la opinión de enfermería y me he encontrado desde las indignadas por el supuesto retroceso a las que opinan "yo no quiero recetar porque no es mi trabajo, porque para dar un tratamiento hay que hacer un diagnóstico y no es mi función" o  las que creen que "más responsabilidad con el mismo sueldo no compensa".

Como pasa en los Colegios de Médicos, los Colegios de Enfermeras solo recogen la sensibilidad de una parte de la profesión y no un deseo unánime. Desde fuera, esta polémica parece que tiene una parte de "lucha de poder" de los Colegios de Enfermería.

La pregunta clave, que parece que se olvida es: ¿qué es mejor para el paciente?

La mejor forma de enfocar el post es haciendo un resumen del RD porque el 90% de las personas que lo lean (incluidos médicos y enfermeras) lo desconocen.

1) El Real Decreto permite de forma legal que las enfermeras puedan prescribir (aunque no lo pone así) medicamentos que no están sujetos a "prescripción médica".

Esto es lo que pone el Real Decreto (R.D para los amigos). 

"Los enfermeros, en el ejercicio de su actividad profesional, podrán indicar, usar y autorizar la dispensación de medicamentos no sujetos a prescripción médica y de productos sanitarios de uso humano, de forma autónoma, mediante una orden de dispensación que tendrá las características establecidas en el artículo 5. 2. Para el desarrollo de estas actuaciones, tanto el enfermero responsable de cuidados generales como el enfermero responsable de cuidados especializados deberán ser titulares de la correspondiente acreditación emitida por la Dirección General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, conforme a lo establecido en este real decreto."


Para que nos entendamos, podrán hacerlo sin problemas con el paracetamol, ibuprofeno y cualquier medicamento que ya "recetan" sin problemas los farmacéuticos o el Vicente del Bosque de turno (Danacol) y que es lo que todo el mundo se autoreceta.

Hay un problema importante: no es lo mismo que lo "recete" la vecina  o el farmacéutico que una enfermera. En este caso es un "recurso sanitario", de una profesional de la sanidad y por tanto tiene que tener todas las garantías. Y para recetar cualquier medicamento hay que hacer un diagnóstico clínico que no está incluido dentro de los diagnósticos de enfermería de toda la vida (NANDA)

Por poner un par de ejemplos: paciente con cefalea secundaria a un tumor cerebral (no diagnosticado) o un infarto que se presenta clínicamente como dolor en hombro derecho en un paciente con artrosis generalizada que acuden al CAP. Si la enfermera les receta paracetamol o ibuprofeno y los envía para casa (evidentemente sin su exploración neurológica y fondo de ojo o sin su ECG) tiene una gravedad legal que no tiene si el analgésico está "prescrito" por un farmacéutico, amigo o vecino. Y que nadie se engañe: esto pasará porque también nos pasa a los médicos que tenemos más conocimientos y hemos explorado al paciente. Yo no sé si me querría meter en este berenjenal.

Por tanto el   "no nos dejan dar ni un paracetamol" tan victimista y que tanto se ha escuchado es falso y es un avance respecto a la situación previa en que no estaba regulada esta prescripción por enfermería.

El R.D lo permite de forma genérica así que todos contentos. 

Mi posición sería un poco neutra: no me parece ni bien ni mal, habrá que ver la aplicación por parte de enfermería en el día a día. Ni creo que solucione ningún problema importante ni creo que lo ocasione de forma habitual.

2) El problema lo tenemos en los medicamentos que precisan "prescripción médica" 

Esto es lo que pone el R.D 

“En ningún momento los enfermeros pueden usar, indicar o dispensar de forma autónoma medicamentos sujetos a prescripción médica, salvo en el ámbito colaborativo, previo diagnóstico y prescripción médica y en el contexto de guías y protocolos clínicos debidamente consensuados”

A mí el párrafo me parece más que correcto. El problema podemos tenerlo en su aplicación que puede hacer que las enfermeras tengan nula autonomía. 

Ejemplos de procedimientos que incluyen fármacos que ya realiza enfermería y que debe seguir realizando 

- Curas con utilización de vendajes con antibióticos
- Antibióticos tópicos para curas locales
- Control del sintrom
- Titulación de la dosis de insulina dentro de equipos de diabetes (educadora)
- Heparinizacion y sellado de vías y catéteres...
- Administración de fármacos de urgencias en unidades en que no haya médico presencial.

Entiendo que con el R.D actual no debería haber ningún cambio ya que todos estos procesos están o deberían estar estandarizados, con sus guías clínicas. Y si no lo están.... se estandarizan. 

Posiblemente haya otras patologías en las que se puedan aplicar guías y protocolos similares, y me parece lógica que desde la profesión enfermera se quiera ampliar aunque tampoco creo que sean tantas.

La indignación por parte de los Colegios de Enfermería supongo que es porque interpretan que esos protocolos nunca se van a implementar. Me extrañaría porque todos nos veríamos beneficiados (Sanidad Pública, médicos y enfermeras)

A nivel hospitalario deberían poder pautar un hipnótico, un analgésico o administrar un antitérmico de forma autónoma pero, si lo hacen, deben asumir las posibilidades de cometer negligencia (hipnótico a un cirrótico o a un respiratorio grave). ¿Estamos de acuerdo? 

No puedo estar de acuerdo con lo que he leído en artículos de Sociedades de Enfermería en los que piden "autonomía" y "que los médicos no intervengamos en el proceso". No quieren que el proceso sea colaborativo y que nosotros podamos hacer "seguimiento" del paciente. ¿Por?

Hace muchos años que oigo como una de las reclamaciones básicas por parte de enfermería la de "formar equipo" con el médico, pero aquí quieren actuar de forma autónoma. ¿No puede el médico de familia preguntarle a la enfermera con qué está tratando una úlcera de decúbito y hacer el seguimiento? ¿O cómo está haciendo la titulación de insulina? No lo entiendo.

A partir de aquí ya vamos hacia arriba, con la corriente de enfermería (poco cuantiosa) que cree que pueden hacer "de médicos". Diagnostican y tratan entrando en algunos casos en un intrusismo "minor". 

Evidentemente las enfermeras que vayan en el S.E.M sin médico tienen que tener unas pautas de actuación para tratar las emergencias y autorización para dispensar medicación, pero siempre dentro de unas guías y dentro de un proceso colaborativo (lo siento, con el médico)
Si no lo cubre el R.D, estoy en profundo desacuerdo.

Pero cuidado, ninguna emergencia debería ser atendida sin un médico y no deberíamos abrir la puerta a que esta situación empiece a ser responsabilidad de enfermería. Debería ser la excepción, no la norma. Y por este motivo tendremos el lío que se avecina con el SEM. 

Me ha llamado la atención la agresividad verbal de los colegios de enfermería con un lenguaje bastante "grueso" con frases como "agresión sin precedentes", "traición", "cacicada", la iniciativa de nombrar al Ministro Alonso "persona non grata"... etc


En los próximos meses veremos si enfermería es lo suficientemente madura para seguir ejerciendo su profesión como hasta ahora, navegando en la para-legalidad como hemos hecho los médicos durante muchos años en muchos temas (sedaciones hasta la ley Zapatero, consultas telefónicas, confidencialidad de datos) o se pierden en una lucha con un gobierno al que le quedan dos telediarios (esperemos) Pero me temo que no, que lo sufriremos los médicos (yo no creo por mi lugar de trabajo) y los pacientes. Ya hay una amiga que se declara "en guerra" cuando el decreto sea oficial y en la red ya he encontrado esta perla.


Las enfermeras seguirán prescribiendo curas con antibiótico para los pacientes y deben hacerlo, porque, básicamente, saben de úlceras más que el 99% de los pacientes y nadie dirá nada. Y si los médicos los hemos de pautar una cura a una úlcera por decúbito les preguntaremos ¿qué le pauto? y punto: 20 segundos de trabajo. O les diremos que apunten que le hemos dado la orden verbal y aquí paz y después gloria. O no porque las órdenes verbales no las aceptaran.... 

Seguirán vacunando sin ningún problema a no ser que quieran que todos los pacientes pasen por el despacho del médico y en 15 segundos les extendamos la receta que ponga "vacunación antigripal". 

En resumen: 

1) Leyendo el RD no creo que haya motivos para rasgarse las vestiduras. 

2) La aplicación del RD es, como pasa casi siempre, lo que lo hará bueno o malo. Si acaba siendo un mal R.D será porque no se aplica de forma "generosa" 

3) La autonomía de enfermería para llevar ciertas labores que incluyan la prescripción de ciertos fármacos, siempre siguiendo unas guías y dentro de un proceso colaborativo con el médico es lo que se conoce como un win-win (ganamos todos, enfermería-médicos-pacientes) y se deben potenciar. 

4) En las unidades de urgencias deben poder pautar medicación como excepción, no debe ser una excusa para bajar la cualificación de los servicios de urgencias/emergencias domiciliarias. 

4) Espero que enfermería no equivoque el enemigo: si la aplicación no es correcta que reclamen al Ministerio: ni los médicos (tantos años reivindicando que somos compañeros, espero que lo demuestren ahora) ni los pacientes tenemos la culpa. 

PD: a mis amigas enfermeras que me den caña les agradecería que leyeran el post con atención y me den toda la caña del mundo por lo que digo, no por lo que hace el gobierno del PP o lo que no digo. Gracias

viernes, 10 de julio de 2015

Play list para embriones.....

Leo con tremenda sorpresa la noticia de que Antonio Orozco ha realizado un concierto para unos embriones que están en el Institut Marqués (de entrada un abrazo para ellos!!!) Así que rápidamente me pongo a trabar un mi play list para embiones. 


Según los últimos estudios el poner música a los embriones antes de implantarlos aumenta las posibilidades de que lleguen a ser niños como Dios manda en un 5%.

Al parecer han sido unos 380 los afortunados en "presenciar" el concierto. La información que nos llegan es escasa e insatisfactoria dado el interés que despierta la noticia: solo sabemos que empezó con "Estoy hecho pedacitos de ti" del mismísimo Orozco (muy apropiado)

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/07/09/catalunya/1436442183_394041.html?ref=rss&format=simple&link=link

Pero si se da una noticia se da.  A mi me asaltan muchas preguntas.

Respecto al concierto: 

¿Compraron las entradas por Tiketmaster (ellos o sus futuros padres)? ¿Les cobraron 6 euros de gastos de gestión?
¿Precio?
¿Va incluido en el forfait?
¿Hubo telonero?
¿Había zona VIP?
¿Cuál fue el repertorio completo?
¿Fue un "unpluggued"?
¿Los embriones lo estuvieron grabando todo en sus "smartpohones"?
¿Como supo Antonio Orozco si les había gustado y tenía que hacer "bis"?
¿Como sabe el cantante si el público vibra? Más que nada que a -70 grados creo que se vibra poco...


Y a nivel general: 

¿Cuántas horas diarias de música hacen falta para conseguir ese 5% de aumento en el éxito del procedimiento?
¿Es lo mismo directo que enlatado?
Más inquietante aún: ¿es lo mismo Orozco que Bruce, que Dylan o que Mozart?
¿Los padres pueden elegir sus cantantes favoritos?
¿Los separan/segregan por gustos musicales?
¿Se puede pedir Bachata o Reggaeaton?
¿Al estar congelados se puede decir que el concierto "los dejó fríos"?

Y para estar seguros de que no hay otros estímulos que hacen el mismo efecto... ¿Han probado con un vídeo con los mejores goles de Leo, retransmisión de Puyal?

Todas estas dudas me corroen y no creo que me dejen dormir. El tema niños lo tengo muy superado (me parece, que nunca se sabe) pero si algún día tuviera uno por fecundación les haría llegar amablemente una playlist a mis ginecólogos para que se la pusieran a mi niño/a.


Será variada: con Queen, Bruce, Tom Waits, Prince, Dire Straits, The White Stripes.... y sin Orozcos, bachatas, reggeatones o similares porque, ¡si hay que educar a los niños desde antes de que estén dentro de su madre, hagámoslo con estilo!


lunes, 29 de junio de 2015

Como "convencer" a los antivacunas. El reto.

Entre mis colegas (y más aún fuera de mis colegas) he recibido algunas (pocas) críticas por mi petición en change.org de solicitar  la obligatoriedad de las vacunas en la población infantil. Es verdad que he recibido infinitamente más muestras de apoyo de personas (profesionales y no profesionales)  que están totalmente de acuerdo.  La petición sigue ahí y ya llevamos casi 120.000 firmas. No está mal.

Que conste que la crítica era, entre los profesionales, solo por el concepto de obligar. Unanimidad en vacunar. Prefieren vencer que convencer. Me parece bien pero mi escepticismo es máximo... 

Tras un "bajón" del tema de las vacunas al pasar unos cuantos días del contagio del niño de Olot hemos sufrido un "repunte" del interés por su desgraciado fallecimiento. Nuevos artículos en prensa, televisión, etc. Pena que la causa sea tan triste. 

Hoy sin ir más lejos una compañera de trabajo me ha pasado el link de un artículo de "El Mundo" llamado "Así seducen los antivacunas". Interesante. Explica porque una mentira sin base científica ha calado en la sociedad. Algo harán bien y nosotros mal cuando la mentira parece verdad y la verdad parece mentira (al menos para algunas personas)  

Hay dos cosas que hacen bien:  el marketing y contar mentiras pero siempre poniendo rostros humanos.

Os paso el link del artículo de "El Mundo"  para que sepáis de que hablo.

http://www.elmundo.es/salud/2015/06/12/5579d3a9268e3e21118b45a0.html

Lo que nos viene a decir el artículo es que los grupos antivacunas seducen a la población básicamente con dos discursos: el del miedo y el "storytelling", o sea el "cuenta cuentos".


1. Discurso del miedo: 





Venga, hay que decidirse: a qué le tenemos más miedo, a las enfermedades que previenen las vacunas o a sus efectos secundarios.

La comunidad científica lo tenemos claro: a las enfermedades 

Pero el grupo de los "antivacunas" lo tienen claro: vamos a minimizar las enfermedades y vamos a aumentar los efectos secundarios para conseguir nuestro objetivo.

Los antivacunas: "Las enfermedades que previenen no son para tanto" 

El discurso del miedo está basado de forma paradójica en la propia eficacia de las vacunas.

Las enfermedades que previenen las vacunas en gran parte están erradicadas y, por lo tanto no se les tiene miedo porque ya nadie conoce a una persona que ha muerto de difteria o de  polio. Son enfermedades de "abuelas" que, según ellos, también habrían desparecido "por las mejoras higiénicas de la sociedad"

Frase de Teresa Forcades: "la difteria es una enfermedad en que la mayoría de enfermos solo tienen unos días de dolor de garganta y se les pasa" Eso sí, detestada Teresa, con un 10% de mortalidad.

Francamente me parece inaceptable dejar que vuelva  una enfermedad como la difteria que puede convertirse en epidémica  y que tiene un 10% de mortalidad.


Pero para ellos es "un simple dolor de garganta". Y por qué arriesgar a vacunar a tu hijo si es una enfermedad menor. 


Por lo que dicen los libros la polio era una enfermedad terrible (y eso que la forma "mala" solo afecta a un 1-5% de los afectados) Pero a ese 1-5 % les podía ocasionar la muerte o secuelas que les amargaban durante el resto de la vida. Disfrutad con una de las mejores novelas que he leído: Némesis de Philip Roth, que trata de  la ultima epidemia de polio en Estados Unidos.


Pero la reducción no fue por la vacuna... fue por la mejoría de las medidas higiénicas. Seguro.... 

Aquí hablo de las dos enfermedades prácticamente erradicadas en nuestro medio. No les tenemos miedo porque no las hemos sufrido. 

Podríamos hablar de otras en las que ha caído en picado su incidencia como la meningitis o el sarampión pero no es la idea del post empezar con datos y discusiones. Y aquí también venden que son enfermedades benignas y que para el sistema inmune de los niños es bueno pasarlas. 


Los anti-vacunas :"Los efectos secundarios de las vacunas son inaceptables"

El artículo de "El Mundo" junta teorías que entiendo que den miedo a los padres como el autismo, la diabetes con otras que son tan minúsculas que casi hacen reír comparado con los beneficios que reportan: que pueden "dar fiebre" o "que les duelen" 


Y como si quitamos algún caso puntual, diríamos que extraordinario,  de niños que han tenido algún efecto secundario de alguna vacuna (mucho menos que la penicilina, que la amiodarona o que cualquier antineoplásico)  no tienen ninguna base científica lo justifican todo con el segundo punto: la teoría de la conspiración. 


Los efectos secundarios dan miedo. Pero simplemente son... ¡mentira!.


2. Teoría de la conspiración. 

Para crear una "teoría de la conspiración" hay que tener un "archienemigo": la industria farmaceútica. 


Cualquier dato que les presentemos está comprado por ellos. Cualquier dato que ellos no tienen es porque la industria no ha dejado que se haga ese estudio. Es caro y a nadie le interesa... 


Y es imposible rebatirle a nadie este segundo dato. Los puedes inflar a estudios, meta-analísis y evidencia científicas. Todo está falseado. Así es imposible discutir con nadie. 



Mi experiencia "discutiendo"con los anti-vacunas





Desde que hice la petición en change.org y salí en los medios me han contacto una decena de personas anti-vacunas. Algunas simplemente recriminándome el concepto de obligatoriedad pero algunas amenazándome, incluso con "arruinar mi carrera profesional".

He intentado discutir, razonar, explicarles el por qué son buenas las vacunas pero no es posible por la teoría de la conspiración y porque se quedan con el caso dramático y concreto en lugar de los miles y miles de vidas salvadas. 


Recurren a artículos sin ningún peso científico (la mayoría en revistas pseudomédicas) y las malinterpretan, siempre ven un indicio de que son lo peor. 

No entienden que en medicina hablamos de probabilidades. Si vacunas a 1.000.000 de niñas de la difteria y a 1.000.000 no, llegarán más niñas sanas y salvas a los 18 años en el grupo de las vacunadas. Y así con todas las vacunas. Y esto sirve para las neumonías tratadas con Penicilina: igual 1 paciente entre 1.000.000 fallece de un shock anafiláctico, pero se habrán salvado 100.000 que hubieran muerto sin tratamiento antibiótico ¿Que preferimos?




Pero a pesar de que tenemos razón me decía mi compañera esta mañana que igual es verdad que no la sabemos expresar, que no transmitimos. 

Pude ser, pero os paso unos pósters, links y vídeos que lo contradicen. 

Pero hay personas a las que no se puede convencer de que esto no es un montaje y que si he perdido una tarde haciendo este post en lugar de ver una peli es porque creo que las vacunas son algo maravilloso para la sociedad y no porque la industria me haya comprado para contar milongas. 


Un "póster"



Un par de videos: me encantan, especialmente el segundo (no lo he encontrado subtitulado) 








Y un montón de links "made in Spain"que lo dicen todo clarito.... 


http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2015/06/01/556c76c7ca4741f1798b458d.html

http://vozpopuli.com/next/63413-no-hay-un-debate-sobre-las-vacunas-de-la-misma-manera-que-no-lo-hay-sobre-si-pegar-a-las-mujeres

http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/201506/23/joseantoniobastos-201506220846.html

http://www.huffingtonpost.es/jennifer-raff/queridos-padres-os-estan-_b_5159548.html

http://www.taringa.net/post/salud-bienestar/18747156/10-mitos-sobre-las-vacunas-y-10-hechos-sobre-la-vacunacion.html?fb_ref=Default

http://www.bebesymas.com/salud-infantil/los-laboratorios-ganan-mucho-mas-dinero-haciendo-jarabes-para-la-tos-vitaminas-y-reconstituyentes-que-con-las-vacunas-entrevista-a-carlos-gonzalez-ii

domingo, 14 de junio de 2015

Oportunidad perdida.

Una frase muy de abuela es aquella de "no hay mal que por bien no venga". Pues parece que en el caso de la difteria no va a ser así.

Hace unas dos semanas inicié una campaña en change.org cuyo titulo rezaba "Ministerio de sanidad: el calendario vacunal en los niños debe ser de obligatorio cumplimiento". Lo hice en un momento de cabreo y estupefacción al ver como los grupos antivacunas habían conseguido recuperar una enfermedad que casi ningún médico en activo había visto, consiguiendo que un niño enferme gravemente.

La verdad es que gracias a "Change.org", que funciona espectacularmente, la semana pasada tuvo mis "48 horas de fama" saliendo en radios y televisiones. Una experiencia no buscada pero una gran experiencia. En una de las entrevistas de radio expliqué que estaba seguro de que los políticos no adoptarían una medida antipopular por lo que representa "obligar" a unos padres a vacunar a sus hijos (además en año pre-electoral) pero que al menos haríamos oír la voz de la comunidad científica, de las asociaciones de médicos, de pediatras, de la Sociedad Española de Pediatría y que, con el caso del "niño de Olot" en la retina, el impacto favorable a favor de las vacunas podría ser definitivo.

Me quejé a los medios de comunicación que habían dado demasiada bola a los grupos antivacunas, que los llamaban demasiado para entrevistarles y que así colaboraban a que esa mezcla de verdades, medias verdades y mentiras tan bien mezcladas cuajara en personas que no tienen la formación necesaria (lo cual no es ninguna crítica, no creo que un abogado deba entender de vacunación igual que yo no debo ser un experto en leyes). 

Y los primeros días así lo parecía... pero no. Ya han sacado a pasear a los antivacunas y sus declaraciones han sido más psicodélicas que nunca. Teresa Forcades ha insinuado que deberíamos dar las gracias a los niños que no se vacunan porque "gracias a ellos" hay un porcentaje de no inmunizados que hacen que bacterias y virus circulen y así vamos reforzando nuestro sistema inmunitario. Eso tras afirmar que la inmunización tras las vacunas es del 95%... ¿ese 5% en el que las vacunas no funcionan no cumpliría ese magnífico papel social de mantener vivas las infecciones? Me confunde esta mujer... 

No voy a entrar a discutir muchas de las afirmaciones, que son las de siempre: hay muchas vacunas, se administran muy pronto, llevan aluminio y en una frase final, lapidaria, dice "hay padres que prefieren correr el riesgo de que su hijo se muera a que quede con una enfermedad neurodegenerativa por acumulación de vacunas" O sea "correr el riesgo de morir" contra "quedarse con una enfermedad degenerativa", como si fuera un 100%. Dios...

Por cierto, sí que se puede discutir sobre las vacunas: faltaría más. Pero se debe hacer con datos científicos, en los foros científicos y no en "Sálvame de luxe". Con estudios clínicos, con seguimientos epidemiológicos de los niños vacunados. Como diría Arguiñano: con fundamento. Pero no lo hacen simplemente porque lo que tienen son creencias, no datos. 

Por otro lado, los políticos han hecho de eso, de políticos. Han descartado medidas como la obligatoriedad sin abrir ni tan siquiera el debate y han exigido a los padres de los niños que vayan a colonias sin vacunar que firmen un papel que los exima de cualquier responsabilidad si los niños sufren una de esas enfermedades durante las colonias. Brillante.

¿Por qué no buscan soluciones? Es fácil. Ya que a obligar a vacunar de todo el calendario no se atreven pueden hacerlo con enfermedades potencialmente mortales como la difteria o la polio y dejar el papiloma o la varicela a libre elección de los padres siempre bajo una recomendación absoluta. Eso sería hacer política, buscar consensos incluso con los grupos antivacunas, un mal menor. 

Pero estamos en un país tan friki que, posiblemente, el haber recuperado una enfermedad que ni recordábamos porque hay padres que no entienden el concepto de la vacunación acabará con un aumento de la exposición en los medios de las tesis de los antivacunas y quien sabe si un aumento de la tasa de niños no vacunados. 




viernes, 5 de junio de 2015

Los límites de la libertad. A raíz de la vacunación obligatoria (o no)



Una (la única) consecuencia positiva del caso de difteria es que desde hace un par de días en los periódicos y en las redes sociales se está hablando, mucho y bien, de frenar esta puñetera manía de no vacunar a los niños con unos motivos demenciales y pseudocientíficos.

No voy a entrar demasiado en este aspecto porque ya está tratado en el post de "Teresa Forcades y los antivacunas" y además me molesta mucho tener que discutir con nadie sobre si la tierra es redonda o si el mar moja. 

Me asquea que los políticos, "as usual", se estén escondiendo y los periodistas hagan unos artículos más bien tibios. Los dos grupos abogan por una reflexión "serena y sosegada" que quiere decir que en cuanto se pase la noticia (una semana como mucho) nos olvidaremos del tema hasta la próxima o hasta que haya una epidemia con 40 muertos. Y entonces todos a llorar. 

Uno de los motivos esgrimidos por los anti-vacunas para no vacunar es "LA LIBERTAD" y ahí me quiero centrar hoy.

De entrada la libertad es la capacidad de una persona de tomar sus propias decisiones, acertadas o equivocadas, pero en las sociedades civilizadas la libertad de uno acaba donde empiezan los derechos de los demás. 

En resumen: no podemos utilizar nuestra libertad si provoca "daños colaterales" en nuestros conciudadanos.  Es, o debería ser, la base de la convivencia

Pero este concepto de libertad cada vez se ha perdido más. Todo el mundo tiene derecho a manifestarse (libertad) pero yo también tengo el derecho a volver a mi casa de forma normal y no encontrarme con una caravana de 3 horas. Así deberían manifestarse sin cerrar una carretera o la Diagonal porque si no su libertad de manifestarse choca con mi derecho.

Lo lógico sería que se hicieran manifestaciones sin cortar calles y así unirían su libertad y mis derechos, pero a los manifestantes nunca les ha importado un carajo que después de trabajar 10 horas uno se pase 2 más de regalo en el coche. Es lo que hay. Su libertad es más importante que  mis derechos. Egoísmo puro.

Y así hemos llegado a donde estamos. Nadie, ni particulares, ni la "sociedad civil" ni las organizaciones políticas harán nada por conciliar esos dos derechos porque hay que ponerle límites a alguien y eso suele ser peligroso electoralmente.

Y el problema de la  vacunación es un ejemplo para reflexionar, porque o nos hemos vuelto locos o somos unos cachondos. Unas consideraciones. 

1) Dualidad: pitidos-vacunas. 

Resulta que esta semana se ha puesto en entredicho, diciendo que como mínimo hay "indicios de delito", la libertad de unos ciudadanos para silbar "símbolos de España" porque afecta el orgullo patrio. Unos silbidos se consideran un crimen. Da igual que estemos de acuerdo o en desacuerdo, que sea de buena o mala educación, pero me parece que es un ejercicio de libertad que afecta a pocos derechos de los demás. Quizás juega con sus sentimientos pero nada más. 

Sin embargo la libertad de unos padres de no vacunar a sus hijos por falsas creencias es "intocable" al parecer. A día de hoy no se les obliga y no se ve en el horizonte. Y la libertad de los padres de no vacunar a sus hijos choca frontalmente con el bien de sus hijos de recibir la mejor sanidad posible, con el bien general de minimizar las posibilidades de una epidemia o con la obligación del gobierno de asegurar que tengamos las menores posibilidades de que un niño no vacunado infecte a mi hijo o nos infecte a nosotros. Pero aquí nadie quiere limitar su libertad.

Por tanto, el orgullo patrio es mucho más importante que la salud pública. 

No lo entiendo. 

2) Los derechos de los niños. 

Los niños tienen prácticamente todos los derechos imaginables. Un gran avance. En los casos de divorcio, en los casos de paternidad... los derechos de los niños se considera que están muy por encima de los de los adultos. A las familias monoparentales se les da un trato "especial" para proteger a los niños. Parece lógico.

Entonces... ¿por qué no obligamos a vacunarlos y así los protegemos de unos padres que son unos necios? ¿No es la salud lo más importante? Pues también parece que no...

3) Mi opinión vale tanto como la tuya.

Una de las frases que he leído más en los periódicos. Pues no. La opinión que se pueda formar alguien que no sea experto en medicina o incluso más, en vacunación, no vale lo mismo que la de un experto en preventiva o en enfermedades infecciosas. O del CDC americano (Centers of Diseases Control)

Oír a alguien discutir sobre literatura médica sin tener ni idea es bochornoso. Interpretar los estudios, los artículos, la metodología de los mismos, valorarlos en su justo medida, fiarse o no, es extremadamente complicado. Hay que saber mucho. Pero mucho, mucho, mucho. Y es evidente que cualquier profesional no médico no tiene los conocimientos para hacerlo. 

Igual que la mía no vale lo mismo que la de un experto en Seguridad Vial. Yo tendré mi opinión pero no cuenta. Tendré derecho a expresar mi opinión pero si los expertos consideran que hay que ir a 80 por una carretera me tendré que aguantar. Igual que mi opinión no vale un carajo comparada con la del arquitecto que tiene que hacer mi casa.

Tengo un 11 inicial para la final de Berlín cojonudo, pero el que cuenta es la de Luís Enrique. Normal.

4) No se puede obligar a nadie a vacunarse en contra de su voluntad. 

¿Por qué? No veo ni un solo motivo. El gobierno legisla sobre millones de cosas y nos obliga a montones de ellas desde hace mucho. Y no pasa nada.

Estamos obligados a ponernos cinturón de seguridad en el coche, a no pasar de un límite de velocidad, a no fumar en el trabajo, a  pagar impuestos y a llevar a los niños al colegio.

La libertad está laminada al no permitir la poligamia (vete tú a saber por qué), estamos obligados a identificarnos si nos lo pide un policía...  ¿sigo?

Hay millones de ejemplos en que nuestra libertad está limitada: nos obligan a hacer cosas que no queremos y no nos dejan hacer cosas que sí nos apetecen. Por el bien común. Pero no se atreven a declarar que la vacunación tiene que ser obligatoria. Políticos.

Por tanto, la excusa de la libertad me parece un argumento de muy poco peso para evitar que la vacunación sea obligatoria.  

La única razón me temo que es que los políticos creen que perderían votos. 





lunes, 30 de marzo de 2015

Teresa Forcades, los/las antivacunas y la "teoría de la conspiración"

"Contra la estupidez los propios dioses luchan en vano" (Isaac Asimov)

El otro día publiqué un post sobre la desinformación con que gran parte  de la prensa nos inunda en el mundo de la medicina. 

http://fercereto.blogspot.com.es/2015/03/la-contra-de-la-vanguardia-y-la.html

Me centraba sobre todo en "La Contra" de La Vanguardia y mencionaba a un personaje que se ha hecho tristemente famoso, Teresa Forcades.  

Partamos de la base de que estamos en un país en el que hemos elegido a Belén Esteban como "La princesa del pueblo" y que vamos por "Gran Hermano 15", más que ningún otro país del mundo. Así que no es de extrañar que esta persona haya tenido tanto éxito.


El héroe. La monja que lucha por un mundo mejor.

De entrada una médico-monja ya pone. No nos engañemos. Estamos juntando lo humano y lo divino, la ciencia y la creencia, el yin y el yan en la misma persona  que sana a la vez la mente y el cuerpo.

Así que de entrada ya tiene una credibilidad que no tendría un cura porque la imagen pública de las "hermanas" es 100 veces mejor que la de los curas. Ese hábito, que, habría que recordar, no hace al monje (en su caso a la monja) le da un aura de "bondad". Una monja no puede mentir. 

A eso le añadiremos que estudió la carrera de Medicina en Barcelona pero posteriormente hizo la especialidad de Medicina Interna en "Estados Unidos" lo que le da sin duda un aspecto de excelencia. "Es que estudió en U.S.A!!!"

Pero si entramos en su CV nos mareamos. Mezcla de una forma absolutamente demencial su tesis sobre la "Santísima Trinidad" con su formación postgrado de medicina que es más bien escasa.

Para pontificar sobre un tema discutiéndole al propio Dios (en este caso representado por el Centers for Disease Control and Prevention, CDC para los amigos) se debe tener una formación de la que esta señora claramente carece.

Ni un sólo estudio en el que conste como primera autora. Nada de nada desde 1991 al 2010 y desde el 2010 cuatro articulillos de opinión en "prestigiosas revistas" como la "Revista Cubana de Salud Pública"

Y la verdad, haciendo un poco de "investigación de bajo nivel" en el ordenador de casa he encontrado algún link en el que dudan de la existencia de su Tesis.... Yo ni dudo ni dejo de dudar, pero la verdad es que poniendo en google "Teseo Teresa Forcades" no sale nada (Teseo es la base de datos del Ministerio de Educación...) Inquietante.

Mi revisora de blogs me ha dicho que este trozo quedaba "pedante y aburrido"... pero creo que es importante para saber de quién estamos hablando. 

Os paso el link de su CV. Sacado de su página web. 

https://teresaforcades.files.wordpress.com/2012/07/cliqueu-aquc3ad.pdf

Así que ya tenemos al personaje montado y vamos a darle un tema que ya no es que ponga, es que tiene más tirón que decir "los políticos son malos" o "50 sombras de Grey". Ideal para cuando nos quedamos sin conversación.

El archienemigo: la industria farmaceútica

Como todos sabemos es maligna y son capaces de las mayores barbaridades como devorar niños o mutilar a ancianas indefensas por ganar 3 euros, incluyendo sus propios hijos y abuelas.

Aquí quiero hacer una aclaración: a los amantes de las "teorías de la conspiración" no los convenceré. Me rindo de entrada.

También expresaré mi opinión brevemente: el 99% de los fármacos comercializados  salen del vientre de la "Industria Farmaceútica". Si tuviéramos que esperar que los estados investigaran no habrían novedades relevantes en 100 años.

Evidentemente es un negocio y quieren ganar dinero. Y seguro que hay prácticas que hay que regular. Todos de acuerdo. Pero no son el demonio. El aumento de la esperanza de vida que hemos conseguido en los últimos años está íntimamente ligado a ellos. Si no existiera habría que inventarla.

Lo que la ha hecho más famosa sin duda ha sido su batalla en contra de las vacunas con especial ataque a la Gripe A y la del Papilomavirus.

Si te tragas sus diatribas en youtube con espíritu crítico la conclusión es sencilla. No hay nadie más peligroso que alguien "medio informado" y que tiene "credibilidad". Voy a presuponer que no tiene maldad alguna.

Sin entrar en un baile de  cifras pondré un ejemplo: considera que la vacuna del Papiloma reduce la incidencia de cáncer sobre un 45%... y le parece poco!!!! Además atribuye a los dos serotipos de Papiloma sobre los que actúa la vacuna un posible (y extraño) papel protector contra el cáncer. Otras barbaridades sería incluir "dos muertes súbitas" como secundarias a una encefalitis (se nota que no ha visto ni una en toda su "carrera como médico") claramente provocadas por la vacuna.

Con la Gripe A igual. Todo era un montaje de la industria y de los gobiernos corruptos...

Lo del ébola y el MMS o miracle mineral solution es absolutamente de nota. Ella lo cura todo con este brebaje (también servía para la malaria al parecer) y le da igual que se considere tóxico y esté prohibido en todos los países serios.

Toda la exigencia que tiene para que la industria farmaceútica cumpla unos protocolos de seguridad máximo aquí se los pasa por la sotana. ¿Le suena de algo las palabras evidencia científica o ensayo clínico? Creo que no. ¿Si fuera tan milagroso el MMS no se estarían pegando las farmaceúticas por patentarlo, producirlo y forrarse?

Pero lo peor que ha conseguido esta charlatana es que la animadversión en contra de las vacunas se extienda, que se miren con una gran desconfianza y que cuando alguien defienda la teoría de la conspiración tenga un referente, una bandera que agitar. Si en la consulta quieras vacunar de la gripe, del neumococo o de la hepatitis B tendrás que superar una desconfianza mucho mayor que hace unos años, y eso cansa. Mucho.

Las vacunas son junto al alcantarillado y los antibióticos la medida que en mayor medida ha aumentado la supervivencia en el mundo.

Y así cada vez más personas no vacunan a sus hijos provocando un riesgo inmenso para los niños y para la salud pública. Enfermedades que estaban en vías de ser erradicadas como el sarampión  (brote en Disney en EEUU, en España hemos pasado de 2 casos anuales a mas de mil) resurgen. Si la cobertura vacunal de una población desciende por debajo del 92% de la población (consiguiendo lo que se llama inmunidad de grupo) hay probabilidades de brotes o epidemias... y en varias enfermedades ya lo "hemos conseguido".

Y aquí también repartiré cera para mis colegas. Oír a médicos hablar en contra de las vacunas debería estar castigado por el Colegio de Médicos. Es triste oír sus explicaciones estilo "el año que me vacuné ha sido el único que la he cogido..."

Insisto. No creo que vaya a convencer a nadie de los fieles de las teorías de la conspiración... porque sé que creerán que nosotros somos muy tontos y nos engañan y si discutes con ellos y los apabullas con cifras... están falseadas. No hay forma de ganar.

Y entre los "postmodernos guais y los amantes de la teoría de la conspiración" están los padres antivacunas. No seguir el calendario vacunal es como dar de beber y fumar a un niño con 10 años, como llevar a tu hijo sin cinturón de seguridad en el coche o sin casco en la moto. Una barbaridad. Sin paliativos. Alguien que no vacuna a sus hijos no se puede considerar más que un mal padre.

Y para acabar: no entiendo por qué la vacunación no es OBLIGATORIA en este país. Cuando hablo de obligatoria me refiero a obligatoria de verdad, con multas económicas, etc... Me saldrán con la libertad individual pero no veo diferencias con la reglamentación sobre ir a 200 km por hora por la carretera, no llevar casco, fumar en sitios públicos, no atar a los niños en el coche, saltarse semáforos en rojo...

No vacunar provoca como en los casos anteriores muertes (propias  ajenas como las de los niños), problemas en la salud de los demás (por no tener inmunidad de grupo) y gasto social (mayor gasto en sanidad, invalideces por secuelas)

Así que, si al final resulta que existe cielo e infierno, hay una persona que tiene una entrada VIP y una silla reservada junto a Lucifer, Teresa Forcades. Quedará monísima con su sotana al lado de un diablo rojo con tridente y su rabo.

Respecto al otro tema que la ha hecho famosa. Una persona con tan poco criterio y tan peligrosa no puede guiar al "Camí a Itaca".


2.6.2015 : no sé si es muy ortodoxo esto de recuperar post escritos con anterioridad pero ya tenemos el primer caso de difteria desde 1987. Espero que cojan a Sor Teresa y la lleven a ver personalmente al niño y a hablar con sus padres.

Si os queréis añadir he creado esta petición en change.org


https://www.change.org/p/mariano-rajoy-artur-m%C3%A1s-alfonso-alonso-boi-ruiz-obligatoriedad-por-ley-de-aplicar-el-calendario-vacunal-en-los-ni%C3%B1os?just_created=true