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viernes, 15 de noviembre de 2024

Una historia casi real.

En unos días, pocos meses después de que lo hiciera Tres caminos, saldrá a la venta mi cuarto libro, Una historia casi real al que, por sus características especiales, quiero dedicar un post pre-lanzamiento.

Una de las preguntas repetidas de los lectores de mis libros, en especial los que me conocen, es cuánto hay de mí en los personajes y de verídico en mis obras. Es divertido ver cómo buscan similitudes entre mi auténtico yo y mis personajes (no, no me veo tan guapo y maravilloso como el Seldon de Tres caminos) o entre los secundarios y mi entorno ("¿representa Julia a tu hermano?").

La respuesta suele ser no. Reconozco que siempre tengo guiños literarios, por ejemplo en fechas de nacimiento, que además me da pereza inventarme, y que algunas de las anécdotas, más o menos modificadas, están sacadas de la vida real. Algún pasaje central de Lo que sucedió tras la muerte de mi madre está basado en hechos reales y solo ligeramente alterados. 

Pero, ¿qué sucede cuando nos inspiramos en nuestra vida amorosa, en momentos más íntimos, en nuestras relaciones pasadas? Hace unos años leí Sobrevivir a un gran amor, seis veces, de Luis Racionero. En él hablaba de los seis grandes amores de su vida. Dejando a un lado que el libro tenía una prosa graciosa y las anécdotas que contaba eran divertidas, me hizo reflexionar, dado que en esos momentos ya tenía claro que mi vida había dejado atrás la fase "la mujer de tu vida" en singular, si en el futuro podría escribir de los amores que he tenido sin parecer demasiado duro con algunos, sin ofender a otros y sin caer en una  idealización de relaciones pasadas que no se creería ni un guionista de Disney. La conclusión, que mantengo a día de hoy, es que es un libro que escribiré para mí, para recordar y para aprender de mis errores: no tengo ni tendré valor para publicarlo ni creo que nadie merezca reproches en diferido de un ex de hace dos décadas.   

Mi nuevo libro se llama Una historia casi real precisamente porque, a pesar de que casi nada de lo que narra sucedió, tengo la sensación de que, en un mundo paralelo en el que se hubiera dado una sola coincidencia que no pasó, las conversaciones hubieran sido exactamente las que he escrito. Podríamos catalogarlo dentro del apartado literario de la psudobiografía que, evidentemente, me acabo de inventar. 

El protagonista del libro (perdón por el egocentrismo) soy yo, centímetro arriba o abajo, año más, año menos, y cualidades gastronómicas mejores o peores. Un yo, ya puestos, mejorado, que hacerlo sobre un  papel es mucho más barato que la cirugía estética. Si nos fijamos en el resto de personajes, la protagonista es fácilmente reconocible para todos los que sepan algo de mi vida, y los amigos, que son figuras secundarias en las cenas donde se desarrollan los diálogos, tienen nombres y apellidos en la vida real. Me fue extraordinariamente fácil escribir el libro (pensado como obra de teatro, un poco a lo Hijos de un dios salvaje de Yasmina Reza) imaginando lo que dirían a tal o cual pregunta, o a tal y cual proposición.

Un libro que no me provoca ansiedad pensando en cómo se sentirán esas personas a las que quiero y que, sin duda, se sentirán reflejadas dada la historia que narra. Y como decían en el 1,2,3... hasta aquí puedo leer. 

Os dejo una sinopsis provisional para que vayáis haciendo boca. ¡Si la portada no falla en su plazo de entrega, espero que la tengamos publicada a principios de diciembre!

Si queréis reservar un ejemplar (o cien...) enviadme solicitud por privado vía Instagram (@fercereto)

Sinopsis. Una historia casi real.

"Una historia casi real" es una novela que explora los límites del amor, la ética y el poder del dinero en las relaciones humanas. Inspirada en un episodio personal, el autor narra la historia de una ruptura amistosa con su pareja después de cuatro años juntos, justo días antes de la Navidad de 2022.

Como cada año desde que comenzaron su relación, él había comprado dos décimos de la lotería de Navidad, uno para él y otro para ella, un símbolo del deseo de compartir la vida... y la suerte.
Ese 2022, la suerte también les fue esquiva, pero ¿qué habría sucedido si el número hubiera sido premiado? ¿Le habría entregado el boleto a su expareja o habría considerado que la ruptura cambiaba las reglas del juego?

En esta mezcla de ficción y realidad, el autor, a través de un dilema ético, se adentra en las complejidades del compromiso, el amor, la lealtad y el valor del dinero en nuestras vidas.

Una novela pensada para debatir con familiares y amigos en las sobremesas, que nos invita a la introspección y a preguntarnos: ¿qué haríamos en una situación similar?

Aprovecho para dejaros los links de los tres libros ya editados y mis redes sociales y, si os ha gustado el post, seguid el blog!!!



Mi primer amor era una bruja 






Instagram: @fercereto
X (antes Twitter): @Fercereto1970

jueves, 22 de agosto de 2024

Baumgartner. Paul Auster. 2023

 Comprar un libro de  Paul Auster, en este caso Baumgartner, es, sobre el papel, una apuesta segura. No es decir, mira, voy a leer el último Premio Planeta a ver qué tal...  Pero pensar que va a ser un acierto sí o sí también hace que las expectativas sean muy elevadas. 


Baumgartner

Por eso, Baumgartner me ha decepcionado: a pesar de estar escrita por un autor con una trayectoria tan sólida, se revela como plana y monótona. Auster se aferra a su estilo característico de explorar la soledad y la introspección, pero carece del dinamismo de sus mejores obras.

Para empezar. el primer capítulo describe a un anciano con Alzheimer y, minispoiler, ni el libro trata ese tema ni el anciano tiene Alzheimer. Acabado el libro sigo sin entender qué pretende con ese inicio. 

El personaje principal, Baumgartner, reflexiona, básicamente, sobre su vida con su difunta mujer (muerta  hace unos ocho años) haciendo un bucle constante entre la vida actual y la anterior y su relación con ella. En lugar de evolucionar o sorprender a través de las páginas, se estanca en un ciclo de reflexiones repetitivas que no acaban de generar empatía.

La trama, es bastante plana pero lo peor de todo es acabar el libro sin saber qué nos quiere transmitir el autor, de qué trata el libro (¿del amor? ¿de la pérdida? ¿de la vejez? ¿de la soledad?), que transita por un terreno predecible, sin grandes giros. 

A pesar de todo "Baumgartner" es una novela que mantiene un nivel más que aceptable gracias a la destreza técnica de Auster (que Auster es mucho Auster) pero carece del impacto que uno esperaría de un autor de su calibre.

Y el final... sin palabras. Decir que me ha dejado frío es poco... 

Para los fans de Auster, os dejo el link

Baumgartner

¿Coincidís con mi opinión? 

¿Cuál es vuestro libro favorito de Auster? 

Os leo.



domingo, 25 de febrero de 2024

Flowers y el masturdating

Flowers y el masturdating



El otro día se hizo viral (vamos, que triunfó como la Coca cola) la hace ya mucho tiempo atrás niña Disney Miley Cyrus con su canción Flowers por la que recibió un Grammy. Miley es una artista redonda, polihédrica, que se inventa y se reinventa, un poco estilo Madonna: a veces acierta más, otras menos. 




Pero no quiero opinar sobre ella si no sobre la letra de la canción y un nuevo y superguay y modernísimo concepto que oí hace poco, el masturdating, que básicamente se basa en que uno puede hacer cosas por libre, a su bola, con el convencimiento de que no hace falta una pareja para salir de cena o ir de viaje, que uno, como en el autosexo, se conoce muy bien y suele discutir poco consigo mismo. Podríamos recuperar la adolescente frase «la masturbación está bien pero follando conoces gente».  


Si te vas de cena solo no tendrás que discutir o ceder: no acabarás en un japo carísimo cuando te apetece un apetitoso y barato pà amb tomàquet. Si viajas solo no podrás quejarte de que no has salido bien en las fotos porque el artista a ambos lados de la cámara eres tú; o de que te hacen madrugar demasiado (o que se levanta muy tarde y no os da tiempo de nada); o que no llegaste a echar la moneda en La fontana del porcellino porque tu compañera (o compañero, paz) estuvo cuatro horas haciéndose fotos en el Puente Vecchio o sufrió el Síndrome de Stendhal delante del David de Miguel Ángel y se quedó pasmada (o pasmado, paz) observándolo tan detenidamente y con una subyugación tal que te convenciste de que has de ir al gym a ponerte cachas como él si quieres conservar a tu pareja. 



Flowers ataca esta línea de pensamiento del masturdating y tiene, como se dice hoy en día «un mensaje muy poderoso»: correcto, pero ¿es mensaje bueno o mensaje malo? Me reservo para otro día un post sobre la tendencia al empoderamiento femenino «por encima de sus posibilidades» a la hora de buscar pareja, pero creo que va en la misma línea. 


Desde mi divorcio he sido soltero más tiempo del que he tenido pareja y he hecho muchas cosas solo: he cometido mucho masturdating (¡que dirían los curas de mi cole!) sin haberlo sabido. He cenado solo, he viajado solo, he ido a conciertos y museos solos. Y está bien, porque un fin de semana turisteando, una paella en un buen restaurante, o una semana en la playa, es mejor, aunque sea solo, que quedarse en casa viendo Machos alfa en Netlifx o un Madrid-Girona. 


Es genial que no necesites a nadie pero, salvo honrosísimas excepciones, a todos nos mejora la experiencia que alguien (aquí añadir un «a quien queremos» con las múltiples formas de amor y no alguien a quien no aguantamos y no nos divorciamos por los niños) nos haga las fotos, nos de conversación en la comida o nos ayude a completar la visita con detalles del David que no hemos visto. Y, si hay un poco de pelea, tampoco esta de más. 


En Flowers Miley Cyrus afirma orgullosa que ella misma se puede comprar flores, bailar toda la noche sin acompañante, cogerse la mano o hablar durante horas de cosas que él (evidentemente) no entiende. Para mí es un buen mensaje si entendemos la canción como una cuestión de supervivencia, como un acto pasajero en el que nos sentimos cómodos y a gusto con nosotros mismos, como una forma de no seguir con alguien que no nos aporta o no caer en el primer advenedizo que nos diga cuatro tonterías. Pero, quizás, deberíamos seguir entendiendo como sociedad que el «no necesito a ningún hombre» (o mujer, paz) es tan sano como no perder de vista que, a casi todos, nos gusta infinitamente más que nos regalen flores, que nos hagan mimos o que nos escuchen cuando contamos nuestros banales y mundanos problemas que vivir en una interminable sucesión de tan solo aceptables «masturdatings».  

sábado, 26 de agosto de 2023

Un pico.

Rubiales y el pico más famoso de la historia

 Rubiales aguanta. Caerá. Pero a día de hoy aguanta. Y tiene más soportes de los que pensamos. 





Vaya por delante que me parece que Rubiales se tiene que ir por varios motivos: por tocarse el paquete en el palco de autoridades, porque no es nadie que pueda representar a un país de una forma mínimamente decente, sólo hace falta oírlo hablar, por el beso a Jennifer Hermoso y por burro. Y tiene, al parecer, bastantes cadáveres escondidos en el armario, como casi todas las personas de estos niveles. 

Uno tiene que saber si está en misa o en una discoteca, si va a una boda del Opus o a una por lo civil de una pareja gay. Uno tiene que conocer dónde está y que terreno pisa, en que siglo vive y cuales son las corrientes de la sociedad civil. Y más si tiene un cargo importante por el que gana casi un millón de euros al año. Si estás en un palco junto a reina e infanta, contención, casi nivel ópera, aunque tengas una bandera republicana enorme en tu habitación. Si eres el jefe de veintidós mujeres (que además son jóvenes y tienen cuerpos de deportista) y además con ese nivel de exposición pública, conducta intachable. Intachable es intachable. 

A unos les parecerá que es justo que sea así, a otros les parecerá una animalada, pero hoy en día el beso de Rubiales a Jennifer Hermoso pasará por encima de noticias de sucesos infinitamente más graves, muchos de ellos en el campo de la lucha por igualdad (feminismo de antes). Pero es lo que hay. El trending topic domina el mundo. 

Un "pico" sin un consentimiento claro e inequívoco con una audiencia de millones de personas hoy en día es inaceptable, aunque haya muchos otros actos que, objetivamente, son más graves. Y es así si lo hace un hombre y no es así si lo hace una mujer, y tenemos ejemplos recientes, por ejemplo en Master Chef. Nos puede gustar más o menos (a mí no me gusta nada esta asimetría en los derechos, creo que igual que saltará Rubiales o que hay que dejar de ver a Pablo Motos por baboso habría que hacer lo mismo con Mercedes Milà o con Anabel Alonso) pero la vida es así. Por cierto, Anabel Alonso ha aprovechado para salir sacando pecho de aquel beso con la frase "Jordi se quejó? No" y acto seguido pidiendo casi cárcel para Rubiales. La doble moral... alucinante. 

Y hay que luchar contra esto y entender que lo que es inadmisible para unos lo es para otras. Y eso es feminismo. Sé que ahí voy contracorriente. 

El caso de Rubiales y Jennifer para mí está muy claro. He visto vídeos en los que hasta se puede entrever que ella consiente (uno del vestuario diciendo "pues vale") Pero es que, aunque en este caso él le dijera "un pico" y ella contestara "pues vale" es un consentimiento viciado por el momento y por la posición de poder de Rubiales. Lo que se dijeron en ese momento sólo lo saben ellos dos: pero el problema no es "el pico", es el mensaje que transmite: soy el macho alfa y tú eres mía. 

Lo de las explicaciones posteriores y las "disculpas" podría llenar un capítulo de como NO hay que disculparse (si eso es lo que hizo). Terrorífico el porte chulesco, de matón de discoteca y de sobrado, y lamentable los dos seleccionadores (masculino y femenino) aplaudiendo un discurso inverosímil.

La comunicación de ella tampoco podría ser peor: sale en un programa de radio quitándole importancia el mismo día, hay videos descojonándose en el vestuario sobre el tema, una asociación saca una nota en su nombre y, al final, saca un comunicado ella. Me parece que también le ha podido la presión y que nadie le ha aconsejado bien. 

Desde el principio del Mundial huboun problema de exceso de protagonismo de los integrantes masculinos del equipo y una lucha por dejarlos de machirulos a las primeras de cambio por cierto sector mediático o político. La crítica constante por utilizar el masculino inclusivo (un feminismo inclusivo aunque gramaticalmente incorrecto hubiera sido mejor recibido) y, como siempre en el deporte femenino, todo está envuelto en reclamaciones políticas y feministas. ¡Qué pena que no sea sólo deporte!

Ellos (Vilda y Rubiales) han puesto todo de su parte para darles la razón: mala representación de los hombres... 

Como aquí no se salva nadie: Yolanda Díaz ha aprovechado para pedir, de forma ridícula, la equiparación salarial.  La audiencia de los hombres en la final de Sudáfrica fue del doble (16.670.000 contra 8.500.000 espectadoras). No dudo que  haya que subirles el sueldo a las jugadoras porque uno tiene que cobrar por lo que produce, pero entrar en hipérboles y comparaciones acomplejadas es ridículo. Vi un video de dos mujeres pidiendo equiparación salarial, celebrando la victoria con banderas españolas, pero no habían comprado la camiseta de Aitana Bonmatí (¡Dios, qué bien juega!) Eso es lo que deberíamos estar viendo: los highlights de las mejores jugadas de Aitana pero no... Por cierto, recordar la última edición de la final de la Copa de la Reina sin representación de la Casa Real...  Estoy seguro que Yolanda Díaz verá, al menos, un partido por jornada de la liga femenina: eso subirá el sueldo de las jugadoras. 

Ahora entramos en la segunda parte de lo que ya es una parodia: exigir al Barça que haga un comunicado más contundente (el Madrid no ha hecho ninguno), pedir a los jugadores que hagan huelga el fin de semana o que renuncien a la selección: al menos. Igual alguien olvida que Rubiales es el jefe de los árbitros... Florentino lo recuerda y ayer ya se vio en el Celta- Madrid... o quizás fue casualidad. 

Y creo que queda mucho culebrón: los partidarios de uno y otro  grupo, porque aunque sea sorprendente Rubiales sigue teniendo partidarios (ahora parece que la Federación está intentando demostrar que ella dijo "pues vale" y que por tanto hubo consentimiento explícito, amenazas a las jugadoras que digan que no irán a la selección, que al parecer es obligado), se enrocarán porque si hay evidencias que cambian los hechos tampoco va a importar demasiado.

En fin españita en estado puro, con sus machirulos desacomplejados, con sus excesos, con esa doble moral que tanto nos caracteriza y con ese guerracivilismo que caracteriza a la opinión pública y las redes sociales más que a la sociedad.

PD: Sé que este post a mucha gente la parecerá muy tibio por no pedir la cárcel para Rubiales (solo creo que hay que echarlo y eliminarlo de cualquier puesto de responsabilidad o de cara al publico) o por poner matices, algo muy feo hoy en día. 


domingo, 2 de abril de 2017

El hombre sin brazos del circo.

Hace poco comentaba con una chica mucho más joven que yo, que lamentablemente no conocía a la mítica Orquesta Mondragón, está preciosa historia de amor, hecha canción por el impagable Gurruchaga y su banda. 



Sacada del cine mudo (Garras Humanas, título original "The Unknown" , 1927)  nos hace reflexionar sobre el amor, sobre las mujeres, sobre lo caprichosos que somos los seres humanos y sobre las locuras que Cupido nos obliga a hacer. Todo llevado al exceso. 

La historia nos habla de "el hombre sin brazos del circo" que "es capaz de fumar con los pies" y lanza cuchillos a bailarinas que danzan ante él. Resulta que a la bailarina más guapa del circo  le daban pánico los brazos de los hombres porque en su sueños eran garras humanas que la ahogaban hasta morir.

Nuestro intrépido héroe, que escondía sus brazos con truco, hizo lo que debía hacer cualquier enamorado de bien de principios del siglo XX: cortárselos. Hay que tener en cuenta que no tenían ni Netflix ni internet y se aburrían mucho. El muy iluso creía que esa sería la prueba definitiva que haría que ella cayera en sus brazos (risas enlatadas) 

Evidentemente, la hermosa y pérfida bailarina no capta la magnitud del gesto, la belleza poética de sacrificar las dos extremidades superiores por su amor, para que ella sea completamente feliz y ningún temor la atenace y le recompensa huyendo.. con un domador!!!! 


Ya no se escriben historias de desamor como esta, que acaba en mi imaginación con un fundido en blanco y negro del "hombre sin brazos" lanzando un cuchillo con el pie a otra bella bailarina que mueve las caderas delante de una diana, mientras una lágrima le resbala por la mejilla (a él, no a la bailarina) inadvertidamente para el público, que se abraza emocionado.

Os dejo la canción, una maravilla del frikismo. 

Si duda una de las historias más tristes de todos los tiempos, aunque sea en el tono de burla clásico de la Mondragón, que nos lleva a la moraleja del post: la incapacidad de los enamorados por valorar recíprocamente lo que la otra parte hace por nosotros.

Sería lógico pensar que a mayores muestras de amor, de entrega, de compromiso, más se tendría que inflamar el pecho de nuestra amada, pero, como la canción demuestra, no es así: grandes actos pasan inadvertidos, no se valoran en su totalidad o, en el peor de los casos, asustan y tienen el efecto contrario.

Sin ser tan dramáticos, estoy en contra de las amputaciones sean por el motivo que sean, es malo estar siempre al servicio de nuestra chica, dar muchas de cal y pocas de arena, porque no solo no se va a valorar lo suficiente si no que puede será contraproducente.

El hombre sin brazos del circo es una representación 100 por cien exacta de lo que es el amor: los sacrificios, por impresionantes que sean para satisfacer un capricho, son una bobada. 

Ya, ya, igual pensáis que exagero pero os podría hacer una lista de fechorías perpetradas en nombre del "si me quisieras..." frase generalmente pronunciada por mujeres con un toque de frivolidad y ejecutadas de forma increíblemente eficaz por machos sedientos de amor. 

Desde la que quiere tener otro hijo para salvar el matrimonio a la que implora unos pechos nuevos porque el problema no es el matrimonio, es su pérdida de autoestima secundaria a la falta de turgencia de sus mamas tras el parto (ambas true story). Igual no sabremos poner esa cosa extraña que se llama lavadora pero conseguir 15.000 euros para financiar la silicona es plan comido : en menos de 24 horas, aunque haya que empeñar los DVD de las finales del Barça (limited edition) y haya que pagar un cirujano plástico de prestigio, que con las cosas de comer no se juega.

Evidentemente al año todos divorciados.

Para sacarle hierro a la historia de las ubres la música, también de forma burlona, nos deja el impagable "Hombre despechado (el busto es mío)"


Que las mujeres hagan alguna barbaridad semejante por los hombres (pagar un aumento de pene?) es altamente improbable y a pesar de una búsqueda intensiva por Pub-Med solo he encontrado un dudoso "case record". "The fairitale of a woman that bought the Sport to her terminal husband the day after of a 6-0 final Champions victory of F.C.Barcelona against Real Madrid" Mestrón A, Cereto F and the study group of "cariño no sabía que te hacía tanta ilusión  🙄🙄. NEJ of paranormal womans behaivour 2016 Dec: 370-375"

Así que me quedo con la sensación de estar entre dos orillas: mi yo cínico espera a ver si las mujeres se animan a cortarse apéndices por amor para no ser menos que los hombres (arriba el feminismo) y mi yo romántico espera que una bailarina apueste por mi con un metafórico cortarse los brazos, que se puede traducir de mil maneras diferentes: eso sí, no puedo asegurar que, si pasara, no me fugara con una domadora. 

sábado, 3 de diciembre de 2016

El hombre 10.

¿Qué buscan realmente las mujeres en los hombres? Esa es una de las preguntas más enigmáticas de todos los tiempos. Solo están a su altura la de que fue antes la gallina o el huevo o de si es mejor ducharte por la mañana o por la noche. 



En una encuesta de esas supercientíficas que hago con mis amigas de facebook, tan características de mis posts, publicada a los 5 minutos en el "New England Journal of Marie Claire" con el título "WTF woman wants?" Cereto F, Morchón S, Cereto S, Tornero Sofá J, Mestrón A, et alt. en que preguntamos a unas 57,3 mujeres qué cualidades buscaban en un hombre las respuestas fueron: 


1- Buena persona/honesto/leal/fiel
2- Agradable/simpático
3- Inteligente/que tenga más de una neurona/culto
4- Guapo/que esté bueno
5- Romántico
6- Divertido/chistoso/que me haga reír
7- Con un punto de locura 
8- Trabajador
9- Familiar 
10- Que sepa cuidar a una mujer
11- Bueno en la cama, sexualmente activo, morboso
12- Pasta para cubrir los caprichos/generoso 
13- Que sepa bailar.
14- Con el que pueda ser yo misma. 
15- Empático

Entre las respuestas curiosas estarían "que sepa arreglar un pendrive dañado", "inseguro" , reconociendo que quieren un calzonazos, o "que tenga tierras". Tengo mis dudas pero me temo que las tres iban en serio. 

Entre las respuestas que eché en falta referencias al tamaño del miembro viril, a que no roncara, a que no tuviera madre (o morara allá por las antípodas), a que supiera cocinar,  a que cambiara la rueda del coche con una camiseta imperio marcando bíceps mientras cantaba ópera rollo "Il divo", a que fuera un chófer que las llevara donde quisieran (incluida la visita a su madre, la de ella se entiende, si vive a más de la distancia recomendada que son 500 metros) o a que aguantara horas y horas de compras si rechistar. 

Dos chicos (se supone que heteros) opinaron, vayan ustedes a saber por qué: "una buenas piernas" (no especificó si dos o tres) y "un buen pene y que cumpla" (esta noche me ha confirmado que por ese inocente comentario durmió en el sofá, mi solidaridad) Muy profundos. Gracias por vuestra aportación.  

Así que me he hecho la idea de lo que quieren las mujeres y tengo dudas de si , juntándolo todo, sale un auténtico hombre 10 o un coñazo top. 


Dividamos por grupos: 


Primer bloque: el padre de nuestros hijos. 


Buena persona/honesto/leal/fiel
Agradable/simpático
Trabajador
Familiar 
Que sepa cuidar a una mujer
Romántico


En resumen: el típico marido coñazo, padre tan responsable que hasta está en los grupos de watss del cole, buen tío, tan apañado que igual arregla un enchufe que  entiende de cocina y que en un mundo ideal querríamos como marido de nuestras hijas porque nos da la sensación de que no les tocará un pelo.

Marido perfecto 

A mi solo pensar que alguien me encasille en este apartado me entran ganas de cortarme las venas mientras me tomo 100 diazepam y salto al vacío desde el Burj Khalifa (nota culta, es el rascacielos más alto del mundo, es que con mis post aprendéis que es una barbaridad)

Entiendo que haya mujeres que busquen este prototipo: las mujeres que han tenido malas experiencias, las que no tienen demasiados expectativas con la vida y conocieron un modelo así en el cole o las que simplemente no consiguen nada mejor (igual que yo tengo un Peugeot 307 porque no me llega para un Mercedes)

Posiblemente a mayor edad y a mayor número de decepciones (los tíos son unos canallas TODOS) este prototipo gana puntos. 

Flanders y el padre de American Pie son un par de prototipos que han venido a mi cabeza. 

padre perfecto 

Segundo bloque: con chispa


Que sepa bailar. 
Inteligente/que tenga más de una neurona/culto
Guapo/que esté bueno
Divertido/chistoso/que me haga reír
Con un punto de locura 

Bueno... aquí ya tenemos algo más que un oficinista que llega a casa, deja el maletín en la puerta, besa a sus mujer y sus dos hijos en la mejilla y se sienta en la mesa a escuchar pacientemente cualquier historia que le cuenten. 

Este ser empieza a tener alma, si le miras detrás de los ojos uno intuye algo casi humano. Decididamente hay vestigios de inteligencia: un Homo Sapiens

Me ha encantado con el desprecio con el que algunas de mis amigas se refieren al sexo masculino en el apartado intelectual: "que tenga más de una neurona", "que se pueda tener una conversación de mas de 5 minutos". "que no sea una puerta"


En un estudio no publicado del Dr Calzonazos y colaboradores "Mens are as stupid as my blind", que traducido sería "Los hombres son tan estúpidos como mi persiana", se demuestra que, de media, las mujeres tienen 1453 puntos más de coeficiente intelectual que su pareja (si la pareja es un hombre claro). Son hechos. 

Los hombre de este apartado como mínimo responden a preguntas sencillas y son capaces de leer el menú de los restaurants (y la cuenta). 

Una cualidad de los hombres de este grupo es que sean "la risa", o sea, que sean divertidos y una cena de pareja se acompañe de sonrisas y si puede ser, alguna carcajada. Entiendo que no hace falta que se pongan disfraz de payaso y no paren de decir chorradas, con que sean entretenidos (como si fuera un programa de la tele) ya hay suficiente.

Aquí si puede haber un problema de compatibilidad importante. Cierto es que hay hombres que no hacen reír ni a un bebé de 8 meses con el "tá-yanotá" pero también hay que ver que tipo de humor tiene la señorita porque solo hay una forma de ser fiel y honesto pero hay millones de ser divertido.

Yo sería incapaz de salir con una chica que no pillara mis chistes: soy de humor fino, británico, irónico.  ¿Qué pasa si salgo con una fan de "Los Morancos" o "Martes y 13", de esas a los que le gusten los chistes gruesos y no entiende los míos? Imposible.

Se les pide que sean guapos o estén buenos. Sin comentarios.


Que sepa bailar,  supongo que pegados porque "bailar pegados si es bailar". Ayer me añadieron, y si no le gusta bailar, que me deje bailar a mí. Vale, pero cuidadito porque si lo que te gusta es el "perreo", "Houston: tenemos un problema". 

El bailar, dependiendo del tipo de baile (la forma de bailar de Prince por ejemplo) se podría poner en el tercer grupo. 

Nótese que los dos ejemplos son dos actores sacados de comedias románticas, a los que, desde mi punto de vista de hombre heterosexual, le falta lo que define al grupo 3: el vicio. 


Tercer bloque: sexo, vicio y perversión. 


Bueno en la cama, sexualmente activo, morboso



Me ha llamado la atención lo infrarrepresentado que ha estado el sexo en las peticiones femeninas. 

Algunos han dicho que sea "buen amante", una que "tuviera morbo", alguna que sea "sexualmente activo" pero pierden por goleada ante las peticiones de cualidades del primer y segundo grupo rollo honesto, fiel y majo majete majísimo


Ni un solo comentario sobre el tamaño del miembro viril así que deduzco que "el tamaño no importa" y, ya puestos, a la mayoría veo que esto de los juegos de alcoba les interesa entre poco y nada.



Pasado el efecto de "50 sombras de Grey" a las mujeres ya no les interesan los hombre pervertidos, que tengan peticiones sexuales que se salgan de lo común y esas cosas. Definitivamente nos quedamos con la parte de película de Disney de la historia. Me lo temía.


El futuro para los hombres del mundo seguirá siendo incierto porque las mujeres valoran todo lo que los hombre pondríamos detrás del "que sea buena en la cama"

También podría ser, y mi amigo experto en temas sexuales así me lo ha hecho llegar, que, al menos en este aspecto, sean unas auténticas mentirosas: "todas las mujeres llevan dentro una pervertida y solo hay que saber qué tipo de vicio le gusta y cómo sacarla de su caparazón" afirma con la convicción del necio. "A todas les gusta que los tíos seamos unos pervertidos. Y cuanto más, mejor" remata.

He recuperado esta frase de la red.



Bonnus track: 


Que tenga pasta. 


La verdad es que el post inicialmente lo iba a escribir sobre "¿es malo querer por dinero?", tema que dejo abierto para el futuro.

Que un hombre tenga dinero es un plus. Ya sé que para ninguna de vosotras lo es, pero todas conocéis a alguna amiga para la que sí. El dinero es un embellecedor de primera categoría: ir al volante de un Ferrari te hace mas guapo que conducir un Simca 1000.


Pero veo que eso solo pasa en la TV, que a mis amigas la pasta no les importa. Qué majas.


Bonnus track 2:


Que pueda ser yo misma. 

Esta es, posiblemente, la mejor respuesta que me han dado. Al buscar un hombre, o una mujer porque esta respuesta sirve para los dos sexos, es imprescindible que nos siente bien, que nos sintamos a gusto, que sea un zapato que no nos apriete, que sea un traje hecho a medida. 

Eso es superior a todo lo demás si es para ser una pareja a largo plazo porque uno puede dejar de ser uno mismo poco tiempo sin ser infeliz.  

De todos los piropos que me han dicho las mujeres (incontables dadas mis inteminables gracias y cualidades) el que me gusta más es este: "contigo puede ser yo misma"


Resumen y conclusiones: 


Como esto ha empezado como una encuesta rollo Marie Claire, coged las respuestas que habéis dado y mirad que grupo tiene mayor número de respuestas: así sabréis si vuestro tipo es Flanders o Gosling. 

La inmensa mayoría tenéis respuesta de varios grupos y que el hombre ideal es una mezcla imposible.
¿O no?
Añadir leyenda



domingo, 23 de octubre de 2016

Te quiero (por facebook)

Mis 45 años (lo sé, parece que tenga 35) hacen que uno pueda decir aquello de "los tiempos avanzan una barbaridad". Soy de los que tuvo un Vic-20 como primer ordenador, crecí sin google ni móvil y he incorporado de forma natural todos estos avances. Llevo 10 años en facebook pero hay algo a lo que no me acostumbro: al "te quiero" (por face) 


Ese es de esos post que mi madre (recuerdos a Freud) me diría que no escribiera. Veo su cabeza moviéndose de forma repetitiva y horizontal mientras me dice "alguien se va a enfadar", pero, como diría el escorpión, es mi naturaleza. 

Lo primero disculparme: como tengo una edad y muchos de mis amigos de face son significativamente más jóvenes supongo que mi incomprensión y mi estupor deben ser causados por esa generación que nos separa. Supongo que soy de la pre-postureo y me sigue sorprendiendo el exhibicionismo en las redes. Decididamente soy viejo para ésto. 

Hay muchas personas que tienen toda mi simpatía, amor, cariño, etc, etc que lo hacen y me leen. Espero que no se enfaden. Un beso para ellos. 

Vamos a ir entrando en el tema: esta semana se lesionó el gran Andrés Iniesta. Supongo que los jugadores del Barça, la mayoría amigos suyos o como mínimo compañeros de trabajo, le llamarían y le preguntarían como está o le enviarían un wats, dependiendo de la amistad. Pero en las cuentas de twiter de los futbolistas tendremos muchos  #ánimoAndrés. La semana que viene toca una sesión de postureo con unas camisetas de color amarillo que digan "Andrés vuelve pronto" bajo la zamarra azulgrana.  

Imaginad que se pone enfermo un médico de mi hospital y todos sus colegas ponemos un #animoPepito en nuestra cuenta de twitter o bajo la bata llevamos camisetas con mensaje. Ridículo.

Todo es marketing y a la mayoría de los aficionados les parecerá un bonito detalle porque sí es la segunda década del siglo XXI, la década del postureo. 


Pero si me parece raro en compañeros de trabajo, imaginad en parejas. Es el cumpleaños de tu chico,  te levantas junto a tu amado, le das un cariñoso beso y le susurras a la oreja: "felicidades amor, te quiero".

Dependiendo del tiempo, de si es laborable o no y de si tienen hijos que les invaden la cama hasta se pueden dar un achuchón de buenos días. Pongamos que es martes y hay que ir a trabajar: desayunan juntos, se separan cada uno camino de su trabajo y aquí es donde, de forma inquietante, la parte no homenajeada siente la necesidad de felicitarlo de forma pública, por facebook, escribiendo un "Feliz cumpleaños amor, eres lo mejor que me ha pasado, te quiero" como si no hubiera estado a su lado hace un minuto. Es más, como si les separaran 2.500 km. 




Supongo que llevo demasiado tiempo sin pareja estable y no entiendo esa necesidad de liberar ese amor infinito que les invade el pecho y que, simplemente para que no les explote, deben soltar a través de las redes sociales. 

Todo es azúcar, miel, adjetivos amorosos superlativos que nos dejan a todos boquiabiertos recordándonos esos amores clásicos que solían acabar en suicidio si algo, en general el destino cruel, los separaba. Ya sabéis a quien me refiero: Romeo y Julieta, los amantes de Teruel, Anna y Vronski, Pin y Pon. ¡Qué bonito!

¿Es posible que ese mensaje no vaya dirigido a él si no a todo el mundo facebook para que sepan cuánto le quiere?

No solo pasa en los cumpleaños. Cualquier excusa es buena para airear su amor y decirse ese "te quiero" por facebook. Una cena inmortalizada en un glamuroso restaurant, una foto de uno de los dos en solitario, una instantánea (qué bonito palabro) de ambos paseando su amor por cualquier bello paraje de la geografía caribeña, cualquiera es válida.

Con la foto no hay suficiente. Añadamos unos cuantos hastags estilo #love #amor (lo traducen para el que no tenga idiomas) #mividasintinotienesentido #tequieromucholedijolachuchaalchucho #loveforeverandever y el que más me pone con diferencia #enlamejorcompañía, y unos comentarios de ambos a pie de foto con el mismo mensaje: "eres lo mejor que me ha pasado", "te quiero cielo", "3 años contigo, los mejores de mi vida".

Ya tenemos una declaración de amor eterno en toda regla. En las redes eso sí.


Que conste que, aunque yo nunca lo haría, no me parece mal: besémonos, abracémonos, querámonos muchos todos, gritemos al mundo lo precioso que es querer y ser querido, publiquemos en la portada de "La Vanguardia" que no hay nadie como él/ella. Wonderful (nótese que si utilizamos palabras en inglés queda todo más cool). Todo lo que sea amor es bueno. 

Pero esos arrumacos públicos, esa poesía, esa transmisión global, mundial de su amor, ¿se continúa en casa? ¿Les dicen veinte veces te quiero cuando se reencuentran o como ya se lo han dicho por face ya está el trabajo hecho? ¿Se lo demuestran más allá de regalarles unas flores que, evidentemente, son fotografiadas ipso facto y "colgadas" en las redes con los mismos hastags? 

#florestequiero #ereslamejor
Una duda me asalta en todos esos casos y no lo hace de forma gratuita porque he presenciado varios episodios de estas parejas ideales en facebook que me confesaban en la intimidad que estaban hasta el gorro de su media naranja, que pasaban de ese amor eterno en facebook el lunes a una pareja en trámites de divorcio el martes, de una estampa feliz delante de la cámara en un restaurant a dos extraños o dos enemigos en cuanto los flashes se apagan, de casos de adulterio de los de toda la vida bajo un disfraz de parejita ideal.  

Así que, llamadme raro, cuando veo unas muestras de amor tan maravillosas frunzo el ceño: me parece altamente sospechoso. 

Más dudas que me corroen y me despiertan a media noche empapado de sudor. ¿Están las parejas agasajadas de acuerdo con tanto azúcar? A mi si mi (ficticio) amorcito  me obsequiara con una de estas demostraciones de amor de "cara a la galería" me encontraría absolutamente incómodo leyéndola en mi ordenador, avergonzado hasta la médula.

Soy de esas personas raras que creen que los "te quiero" han de quedar en la intimidad, en un susurro en la oreja, en la penumbra de unas velas, en el calor de nuestra cama y no como un espectáculo en las redes sociales.

Llevándolo hasta el límite si no entras en este juego que cada día se generaliza más de realizar esas exhibiciones de amor a tu pareja en la red puedes llegar a parecer sospechoso y ser acusado de esconder a tu pareja y tu amor, simplemente por no querer exhibirlos. Una nueva demostración de falta de autoconfianza por una parte o de que las cosas van mal en esa relación que necesita un refuerzo externo. 

Todo me parece muy raro pero no me hagáis caso. Será, simplemente, que estoy mayor para esto.





viernes, 9 de septiembre de 2016

La infidelidad.

Qué bonito tema para un post: la infidelidad. Todo el mundo sabe que ser infiel es lo peor del mundo, un acto poco ético y que convierte al infiel en un ser absolutamente despreciable. 

¿O no?


Me enseñaba una amiga que el libro que cambió la historia de la literatura fue "Crimen y Castigo" porque fue la primera vez en que los protagonistas no son ni totalmente buenos ni absolutamente malvados. En cada uno de ellos, no solo en Raskólnikov, conviven el bien y el mal.

Todos somos un poco Raskólnikov y no solo como personas. La mayoría de acciones que realizamos a diario tienen una doble lectura: en ocasiones detrás de un gesto altruista se esconde una parte repugnante (una motivación no tan limpia como parece, el esperar un retorno) y viceversa, detrás de una actividad que la mayoría de la población repudiaría puede haber algo de poesía, de virtud. 

Cuando uno escribe "infidelidad" lo primero que nos viene a la cabeza es la infidelidad hacia la pareja. 


Pero ¿qué es la fidelidad? 

La RAE (que aunque haga cosas muy raras no deja de ser la RAE) define fidelidad como "lealtad, observancia de la fe que alguien debe a otra persona". La infidelidad, no se matan, es la "falta de fidelidad"

Como somos de mente estrecha la fidelidad en el mundo de la pareja la entendemos (sí, voy a generalizar) como la ausencia de sexo con otras personas. Perfecto. Es una interpretación simple, aséptica, edulcorada. En resumen: una porquería. 

¿Se puede ser casto de puertas afuera y ser terriblemente infiel? Sí. 

Ya no hablo de que uno puede ser infiel de pensamiento (hacer sexting, tener chats eróticos con "amig@s", fantasear con Pepe o Lola cuando estás haciendo el amor con tu pareja),  si no de otro tipo de infidelidad.


La infidelidad no deja de ser una dejación de nuestras obligaciones con nuestra pareja, un incumplimiento del contrato no escrito que firmamos cuando empezamos a salir con alguien. 

Criticar a tu marido en la peluquería poniéndolo a parir porque salió ayer con los amigos y llegó borracho a casa o explicar que tu esposa es un témpano de hielo en la cama mientras te tomas una birra con los colegas es infidelidad. Aunque no tengas sexo con nadie más. Es romper el pacto de complicidad que os unió.

No apoyar a tu pareja cuando te necesita, cuando está en un mal momento, es ese preciso instante que se supone, ¿no tenemos pareja para eso?, que has de complementar al otro, es infidelidad porque no estás, como dice la RAE, "ofreciendo tu lealtad"

Entre amigos y familiares pasa lo mismo: te deben esa fidelidad, o sea, esa lealtad, ese estar ahí cuando lo necesitas que es lo que define los lazos fuertes, los vínculos entre personas que se quieren, que se aprecian. Aquí seguimos hablando de infidelidad (porque no es un amigo fiel)  y no hay nada sexual. 



Ese es mi concepto ampliado de fidelidad. 

Ahora nos pondremos en el otro punto de vista, lo que todos estaremos de acuerdo en que es claramente una infidelidad: sexo con una persona de fuera de la pareja sin su consentimiento (el de la pareja claro). OK.

¿Seguro?

Imaginemos una pareja feliz, que tienen una complicidad espectacular, que educan de forma primorosa a unos preciosos hijos y disfrutan de escenas del sofá y de toma del aperitivo dominguero al sol mientras leen La Vanguardia. Una familia para enmarcar. La envidia del barrio.

Pero ella no disfruta en la cama con él, que si, que es muy buen marido y muy buen padre pero que en cuestiones de catre es un  poco sosainas. A ella le gusta un poco de sado, probar juguetitos, sexo en sitios públicos, pero él es muy de misionero y a dormir. O, vamos a ponernos dramáticos, ella tiene un problema de salud que la imposibilita para el noble arte amatorio.

¿Deben renunciar a una vida sexual plena? ¿Deben buscarse la vida por otro lado? Esa es la cuestión. 



La solución éticamente irreprochable sería renegociar el contrato con la pareja, sentarla en un sofá y decirle: te quiero, soy muy feliz contigo a mi lado, me encanta el modelo de familia que tenemos pero necesito que me den caña una vez a la semana (o similar)

Todos sabemos como acaba esta conversación: maletas en la puerta y divorcio.

Así que la situación más lógica e inteligente no deja de ser buscarse un amante y disimular. 

Si las cosas se hacen, se hacen bien: que nadie se entere. Si  el tema es un deshago  o una fantasía sexual que quede en la intimidad de la alcoba.

Recuerdo una escena de la película "French kiss", comedieta romántica de hace muchos años, en que Megg Ryan llora desconsolada y un camarero (italiano) se acerca y le pregunta qué le pasa. Ella responde que su marido la engaña. El camarero le pregunta "¿su hermana?", "¿su mejor amiga?", "¿alguien del trabajo?, "¿la conoce?" y todas las respuestas son negativas. "Bravíssssssimo!!!", exclama "un hombre discreto, ¿dónde está el problema?"

Una infidelidad discreta es menos infidelidad.


No defiendo la infidelidad sexual,  no la he practicado simplemente porque me educaron de una forma muy tradicional y la culpa me perseguiría de forma inexorable todas y cada una de las noches de mi vida cuando mirara a esa persona a la que quiero a la cara. Pero no me parece una aberración que otros lo hagan.

Y sí, como todos, he sido infiel a mi pareja cuando no la he tratado como debería, cuando no la he cuidado como merecía, cuando he priorizado de forma errónea cualquier tontería sobre mimarla.

Miraos al espejo mañana y preguntadle a la imagen que veáis reflejada si le sois fieles a vuestra pareja, no en el tema sexual,  que, en el fondo, no es tan importante, si no en vuestro compromiso de quererla, cuidarla, mimarla y prestarle la atención debida.

Porque esa es la infidelidad que debería ser imperdonable.









miércoles, 10 de agosto de 2016

Día Mundial del Orgasmo Femenino

El 8 de agosto es el Día Mundial del Orgasmo Femenino (DMOF). Si el día de la madre lo inventó, según cuenta la leyenda, "El Corte Inglés", supongo que el DMOF será una idea de Durex-Play, de Amantis o de los productores/editores de "50 sombras de Grey". 


La idea de que haya un día del Orgasmo Femenino solo se explica, como todos los días que solo afectan a las mujeres, desde la reivindicación: el día de la mujer trabajadora, el día de la madre, el día de la novia celosa y el de día las novias zurdas y frígidas (que es el 28 de diciembre) son otros ejemplos.

Arimateio Dantas, concejal de Esperantinas (Brasil) es el inventor/promotor de tan magnífica idea que ya va por su décimo aniversario y a la que le auguro un ascenso imparable.

Entiendo, por tanto, que las mujeres consideran que tiene pocos y deficientes orgasmos y creen justo reclamar un mayor número de ellos para equipararse en cantidad y calidad a los orgasmos de los varones.


Igual no, porque estoy suponiendo mucho, y las mujeres tiene más y mejores orgasmos que nosotros y simplemente reclaman por reclamar, porque el 8 de agosto hay pocas noticias que el verano es lo que tiene y así evitan que el pueblo oiga una sola insinuación más sobre unas posibles terceras elecciones que provocaría convulsiones en masa. 

Axioma. Si hay un problema, hay un culpable: el hombre.

En esto los sexos somos muy diferentes porque nunca he oído hablar a un hombre de que "no llega al orgasmo con su mujer" y, si eso sucede, el hombre se autoculpabiliza por un nimio problema de erección. Somos muy autocríticos.  

Pero si una mujer no tiene un orgasmo el culpable es el "macho alfa" que en realidad es una "nenaza gamma". Nadie imagina a una mujer en la cama con un tío buenorro de esos de anuncio de la coca-cola sin tener un orgasmo, casi no hace falta ni que la toque, pero sí con su marido calvo y con barriguita. 

Los hombres tenemos más orgasmos que las mujeres porque somos más dados al autoamor. Empezamos desde nuestra más tierna infancia y ahí seguimos, practicando incansables toda nuestra vida, independientemente de que tengamos pareja o no. Siempre tenemos 5 minutos para el autoplacer.

No responsabilizamos a nadie de nuestro número de orgasmos anuales. Del número de polvos sí, pero de la cantidad de orgasmos no. Que no es lo mismo. Y sin aparatos raros ni tecnología punta aplicada a ese fin. 

Evidentemente, huelga decirlo, estoy a favor del orgasmo femenino. Soy fan. No, no, eso se queda corto. Soy muy fan. El único motivo de acostarse con una mujer es conseguir que tenga un número de orgasmos que tienda al infinito para otorgarle el mayor placer posible. El orgasmo masculino es como el valor en la legión: se supone. 

Todos sabemos que es más bonito dar que recibir pero tenemos una parte egocéntrica: queremos que nuestra actuación sea reconocida por la receptora de nuestras atenciones y ampliamente comentada en esos foros de debate sobre sexo en que se convierten las reuniones entre amigas. Tras una portentosa noche  nos imaginamos instalados en el podium (en mi caso, lo reconozco, en lo más alto del podium) de los hacedores de orgasmos que haya conocido la chica. 

Gracias a Dios las mujeres tienen la gentileza, en general, de alabar si es el caso y no de ser destructivas si la actuación ha sido entre normal y desastrosa. 

Pero la impericia masculina, que por lo que me cuentan es catedralicia (yo no, claro, que tengo estudios), no es ni de lejos ni el único factor ni el más importante.

Destacaría en el debe de la mujer y en la modalidad "orgasmo en pareja" la falta de ganas de la susodicha y la falta de indicaciones de si vamos por el camino correcto o en contradirección: cuidado con no convertir las indicaciones en una versión sexual de google maps que si recibimos mas de dos órdenes seguidas nos colgamos y hay que resetearnos, pero un sigue, sigue, no pares no pares se agradece. Un poco de colaboración no está mal porque, a  veces, da la sensación de que esa chica está ahí en la cama solo para conseguir no tener un orgasmo y que quedes mal.

Recordad que "knowledge is power". Dadnos información del camino a la perdición, poned de vuestra parte para ese final feliz.


Y, por encima de todo, si las mujeres tienen menos orgasmos, es por su culpa, porque son infinitamente menos dadas al autoamor que nosotros y eso que la tecnología que se ha puesto a su alcance en este aspecto es nivel NASA.

Por último quiero comentar algo sobre los falsos orgasmos.  No lo hagáis más que en situaciones desesperadas: su efecto boomerang es terrible porque si un hombre cree que ha hecho una cosa bien, con el efecto deseado, la repite. Así que o la chica perpetua el orgasmo fingido o nos desorientamos porque lo que funcionó bien (supuestamente) el martes, no funciona el miércoles...

Ya sé que en este momento esperáis la foto o el vídeo de Meg Ryan con la escenita de marra. Pues no pienso ponerlo, porque es un momento negro de la historia: desde ese día cualquier orgasmo, por magnífico y auténtico que sea es sospechoso de ser un orgasmo fingido: un terrible negocio para la raza femenina. 


Y para acabar unos minutos musicales: os dejo una canción sobre el tema de una de las personas que ha hecho más música a cara descubierta de temas sexuales: el mítico Prince

"Get off"


Por cierto, he sido incapaz de saber que significa "get off". 
Si alguien puede ayudarme agradecería aclaración y no me digáis "bájate" que es lo que pone cualquier traductor de tres al cuarto...