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viernes, 30 de octubre de 2026

El autosabotaje


Se llamaba Terence Trent D’Arby. TTD para los amigos. Es mulato, tenía una voz tan peculiar como impresionante, y unos rizos que movía al bailar.


Fue un cantante de cierto éxito en los años 90. Posiblemente los que tengáis una edad lo recordaréis: Dance Little Sister. Sign Your Name… Triunfó con su primer disco, pop fresco, cantable y bailable, y arriesgó con el segundo y el tercer disco, ambos difíciles de clasificar pero magníficos. A partir de ahí, nada fue lo mismo y su carrera decayó. Como tantas otras. Extraña profesión la del músico.


Hace unos días fui a verlo a la Sala Apolo. Él pasa de los 60. Yo de los 50. Igual que él no debe esperar un fervor de sus seguidores como el que teníamos a los 25, nosotros no esperábamos que su voz fuera igual de aguda y rasgada a la vez, o que sus caderas se movieran igual. O que conservara sus rizos. Sabía que no cantaría la versión de Who’s Loving You, porque la voz ya no le daría y hay cosas que, si no vas a hacerlas bien, mejor no hacerlas.




Pero, a pesar de las dificultades inherentes a hacerse mayor, lo tenía fácil. A la legión de cincuentones —en su mayoría hombres, algunos hasta con pelo y sin barriga— que lo fuimos a ver era fácil satisfacernos. Solo tenía que cantar los tres primeros discos.Y venga, alguna del último, aunque nadie lo conozca. Dejarnos cantar el estribillo de Sign Your Name. Hacer algo a capella, aunque su voz no sea la de antes. Se lo hubiéramos perdonado. Como le habríamos perdonado que la banda low cost que traía no esté entre las 100 mejores que he visto en un concierto.

Pero no. Cantó muchas de las que nadie conoce, ni un «Hola, Barcelona», nada a capella. Por no haber, ni solos de guitarra o batería. Ni nos hizo cantar o repetir un "Eooooo" (WTF…). 100 minutos de concierto, que hay que ganar dineritos, y a casa.


El concierto me hizo pensar —siempre necesito una excusa, un ejemplo que me haga reflexionar— en la inmensa capacidad que tenemos de autosabotearnos.


¿Por qué? ¿Por qué no cantó todas las canciones que esperábamos? ¿Después de 30 años de carrera no sabe que es lo que su público espera de él? ¿Le da igual?


A mí también me pasa a veces. Aunque no tenga fans que paguen por verme ni oírme, hay personas que me rodean y que tienen unas expectativas concretas acerca de mí, de la misma forma que yo las tengo —tenía— de TTD. A veces las cumplo de forma natural. A veces con esfuerzo. Y a veces —no sé si pocas o muchas veces— no lo hago, llevándoles al inhóspito mundo de la decepción.


Es verdad que, en ocasiones, es porque no quiero cumplirlas. Son expectativas que se han creado sin contar conmigo y que no son justas, o que requieren un esfuerzo que no merecen —la causa o la persona—.


Pero en otras tantas ocasiones —o al menos en algunas— no sé ni por qué no las cumplí. Porque, luego, esa decepción hacia ellos se convierte en una decepción hacia mí mismo. A veces por la pereza, a veces por el cansancio, a veces por una de las frases más ambiguas del mundo, el «no me apetece». Y, a veces, no hay una explicación posible de por qué lo he hecho —o no lo he hecho—, ni una excusa plausible.


Desde enviar un WhatsApp a la ex de mi hermano —he pensado 1000 veces que le tengo que escribir, sabiendo que lo está pasando mal, y a la que podría haber enviado el mensaje en dos segundos en vez de escribir este post—, hasta no ir a ver a mi madrina, a la que le debo una visita para felicitarla por los 80. Ya está cerca de los 81… 


Excusas tengo tantas que me da vergüenza afirmar que tienen el más mínimo peso en mi decisión.


La procrastinación absurda de pasar la ITV, de hacer una u otra gestión que retraso de forma idiota porque tendré que hacerla sí o sí y el retraso me puede ocasionar alguna sorpresa desagradable. 


Me hubiera gustado preguntarle a TTD tras el concierto por qué se cambió el nombre a Sananda Maitreya cuando nadie lo va a llamar así. Ya, que se ha hecho budista o que como el dijo, "Terence Trent D'Arby estaba muerto...vi su sufrimiento mientras fallecía en una noble muerte" Menudo drama. ¿Pensaba que era un grande como Prince o Cassius Clay, a los que se les perdonan estas frivolidades?


Pero.... 

¿Por qué no estuvo más cercano?

¿Por qué no cantó a capella o por qué pasó de canciones como She Kissed Me o Frankie and Johnny?


No creo que el bueno de TTD tenga una respuesta. Igual que yo no la tengo para no haber pasado todavía la ITV con la moto o no haber puesto el alquiler del piso en el SEPA.


Porque cada uno nos autosaboteamos como podemos y como queremos. Es una estupidez, pero estamos en nuestro derecho.



¿Cómo lo haces tú?


Y no me digas que no lo haces…




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