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domingo, 23 de noviembre de 2014

Cómo explicar el desencanto culé...



Dedicado a mi amigo Óscar Raigosa, colombiano de nacimiento y culé de adopción de los años que lo tuvimos en Barcelona. 

Hoy he asistido a un hecho histórico en el Camp Nou. Messi ha superado el mítico récord de Telmo Zarra con un hat trick ante el Sevilla. Llego a casa, me conecto al facebook y sólo veo una referencia en "el muro". Es Óscar festejando la hazaña y extrañándose que ni uno sólo de los culés autóctonos lo celebre. ¿Por qué este desencanto me pregunta desde el otro lado del charco? 



Pues por varios motivos, diversos y variados. 

El primero se basa en la adenina, la guanina, la timina y la citosina que combinan formando el ADN pesimista del culé. Y hay que entenderlo. Mi padre murió a los 44  años y vio ganar 8 ligas, algunas Copas del Rey y cero Champions/Copas de Europa... Entre sus 20 y sus 33 años no ganaron ni una liga!!! Así que, ¿cómo iba a salir esa generación de culés? Pesimista, derrotista, pensando que si algo puede salir mal, saldrá mal. !Si hasta perdimos una liga que estaba ganada porque nos raptaron a un jugador!


Este mal rollo tradicional revierte parcialmente con Cruyff, reaparece con los últimos años del nuñismo y la época negra de Gaspart (en total 5 años sin ganar nada) y casi desaparece con Laporta/Ronaldinho y Pep, con una cantidad de títulos inimaginable. Pero es sabido que para que hayan cambios en "los genes" han de pasar muchos, muchísimos años. Y el gen pesimista perdura. 

Recuerdo una anécdota de la época Rijkaard, creo que en el 2006, año en el que se ganó la liga de calle y conquistamos la segunda Champions. Salía del Camp Nou en un derbi contra el Espanyol que empatamos a cero en un mal encuentro aunque teníamos un equipazo que estaba arrasando en la liga. Eran las 12 de la noche y hacía frío y en los accesos me encontré un "soci" en el suelo en paro cardiorrespiratorio. No lo reanimamos. Su hijo me contó sus últimas palabras "Quina merda de partit". Murió cabreado con un equipo que era un lujo y que lo iba a ganar todo. Así somos los culés.

Y este pesimismo nos lleva al autocanibalismo intentando echar a Van Gal en medio de unas semis de Champions, diciendo que "hay que vender a Messi ya... " o alguna salvajada por el estilo. Quemémoslo todo y empecemos de nuevo. "Fem foc nou" 

El segundo motivo es que las noticias extradeportivas (negativas) superan a las deportivas: contrato de Neymar con media directiva pasando por el juzgado para declarar, Núñez en la cárcel, Messi y hacienda, Piqué y sus tonterías, Bartomeu demandando a Laporta, Laporta poniéndolo verde, Faus demandando a Benedito que lo acusa de enriquecerse con los contactos con Qatar.... etc, etc. 

El  tercero es que el equipo juega indudablemente peor: hay que renovarlo pero no se confía en Zubi que ha sido incapaz de fichar un central de primer nivel en 4 años y Luís Enrique es una gran incógnita. Sólo ilusionan Ney y Luís Suárez y nos tememos que Messi ya ha dado lo mejor (el año pasado fue una sombra de lo que es aunque sigue siendo mejor que todos los demás menos CR7), Xavi está dando sus últimos coletazos y la columna vertebral está fuera de forma o vieja. Lo de mantener a Alves parece un chiste directamente. 

Y finalmente (last but not least) el Madrid tiene un equipo impresionante y pueden caernos encima como una maldición unos años de hegemonía blanca. Como con Pep pero al revés... 

En resumen la falta de euforia por  viene por la siguiente suma: 
ADN + mal rollo general + "ya no juegan como antes" + "que equipazo tiene el Madrid" 


Espero que te sirva la explicación Óscar, y que el desencanto sea breve!!!! 

Un abrazo!!!! 

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