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sábado, 13 de febrero de 2016

San Valentín para hombres.

Llega San Valentín, seguramente la fecha más hortera del calendario. Ánimo muchachos que vais a tener que elegir entre vuestra dignidad y estar sin sexo durante un periodo no inferior a dos semanas. 


San Valentín es lo peor. Todos los hombres lo sabemos y la mayoría de las mujeres también, pero disimulan.

Me he metido en Wikipedia (ya sabéis que soy de los que se documentan de forma extensa antes de un post) y he llegado a una conclusión: es "Amazon" quien ha escrito esta página. Tongo.

Intentan vendernos la perversa idea de que San Valentín era una tradición Romana, del siglo III nada más y nada menos, cuando todos sabemos que es un invento de Galerías Preciados, allá por los años 50, para vender en cuanto creíamos que habíamos superado las rebajas. 

Como es una tradición anglosajona y sale en un montón de comedias de esas que les gustan a nuestras chicas la fecha de marras ha ido calando en nuestra cultura de forma insidiosa,  como una micobacteria, especialmente en esos cerebros tan sensibles a las historias rosas. 




El 93.9% de los hombres encuestados en el mítico artículo "San Valentin Paterns of half-men. Cereto F, Cereto S, Morchón S, Mestrón A, Roco S. Sexual and no sexual patterns os Spains Calzonazos Review 2014 Feb; 14: 69-169" confirmaban que hacían el regalo presionados por sus parejas. 

Entre las frases con las que coaccionaban a los sujetos se encontraban: "con un detallito basta", "es verdad que San Valentín es una horterada, pero mira..." y "a Marta el año pasado su novio la llevó al Àbac y este año la lleva al Moments. ¡Qué horror!



El 100% consideraron que eran frases trampa, que escondían todas ellas mensajes subliminales de que querían un señor regalo entregado en una cena en un restaurante de una Estrella Michelín para arriba con un memorable fin de fiesta con  serenata a la luz de la luna.


Pero curiosamente, la frase que les provocaba un pánico terrible era: "cariño, no te preocupes que no quiero nada para San Valentín"



Cuando era pronunciada en su primer San Valentín se acompañaba en los varones receptores en un 72% de ingesta secundaria de ansiolíticos, alcohol o ambos.

La angustia de no saber si iba de farol y esperaba un regalo como la copa de un pino o si la frase era cierta e iba a ser considerado una nenaza hortera si acudía con un presente en forma de corazón provocaba unos niveles de stress superiores a celebrar tu boda el día después de un cambio de domicilio obligado por la muerte de tu padre. 

Así que estamos ante un momento clave en la vida de un hombre, en uno de esos momentos de no-retorno en una relación, como cuando mientes y dices que "ver el Barça no es tan importante como cenar contigo". La decisión del primer día la cargarás sobre tus espaldas el resto de tu vida. 

Esa es la cuestión y no el "To be or not to be": ¿Le regalas algo? 

La respuesta de los españoles es la siguiente: el 93% de los encuestados no se creían el farol y compraban un regalo. Con más o menos gracia, pero eso ya es motivo de otro post...


En el trabajo "WTF you bought this fucking present to this witch. Mestrón A,  Cereto F, Agulló I, Flanders N. Economic psicopathlogic paterns of Calzonazos at Sant Valentine´s day. Calzonazos  Medicine 2015: Feb 14: (1) 100-120" se realizó un test de autoestima a 666 hombres que habían oído la frase "cariño, no te preocupes que no quiero nada para San Valentín"

Los 620 hombres (93%) del grupo "le compro algo por si acaso" mostraron niveles de autoestima inferiores al grupo "ha dicho que no quiere nada por tanto no le compro nada". Los parámetros de ansiedad, frustración, ira y el deseo de romper la relación y volver con una ex-novia a pesar de que es una arpía y tiene poco pecho también fueron superiores en el primer grupo. (p <0.05)

Sin embargo, el porcentaje de encuentros sexuales también fue claramente superior en el grupo del regalo. EL 78% del "grupo regalo" tuvo sexo contra el 22% del "grupo no regalo" p <0.001 aunque la calidad del sexo fue mayor en los pocos hombres afortunados del "grupo no regalo" que llegaron a completar el coito (9.4 vs 5.2 en la "Cereto orgasmic scale")

Por tanto la bibliografía nos deja una enseñanza bien clara al respecto: si te portas como un absoluto calzonazos y llevas el regalito es más probable que mojes pero, al no sentirte bien contigo mismo porque te has comportado como un calzonazos el sexo no será tan bueno.

Yo lo tengo claro desde hace años, no regalo nada en San Valentín pero lo tengo relativamente fácil porque en Catalunya tenemos Sant Jordi y en las primeras conversaciones ya dejo claro que yo solo celebro Sant Jordi. Si cae en festivo nos vamos a cenar y si no... ni eso.

Un día más en la oficina, eso debe ser San Valentín para los hombres que no creamos en esta fiesta hortera y tontuna, y somos legión. ¡Unámonos!









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