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lunes, 23 de febrero de 2015

Mi archienemigo. El pasivo-agresivo.

Cada uno de nosotros tiene un archienemigo como Superman tiene a Lex Luthor, o, mejor aún, un tipo de archienemigo. 




Hay personas que no soportan a los chuletas, o a los altos, a los bajos, a los vizcos, a los que hablan mucho, a los que hablan poco, a los tímidos, a los feos, a los que son superamigos de todos, a los chistosos... En unos caso son manías difíciles de explicar y en otras todo el mundo te comprende "Es que no se a que ojo mirar" con los bizcos, "es que parece que me mire por encima del hombro" si mide 1.95 (y cómo quieres que te mire metro y medio!!!??), "es que me pone nervioso tan callado"...  

Pero si a alguien le pasa como a mi, nada es tan inexplicable cómo que tu tipo de archi-enemigo sea el pasivo agresivo. Sospecho que a muchos de los médicos que hacemos consultas externas nos pasa lo mismo. 

¿Cómo identificar al pasivo agresivo? Es muy fácil. De entrada es encantador. Si es un paciente a las chicas de recepción les cae bien. !Es tan majo!. Cuando has acabado de visitarlo, con la cara descompuesta y sin energía, y entras al office a tomarte un vaso de agua o un café (porque no hay cianuro gracias  a Dios) te miran con cara de ¿qué te pasa? y es imposible explicar porque esta persona te ha fastidiado la mañana, destrozándote emocionalmente y con unos explicables deseos de chillar para no estrangularla. 

Para que se me entienda. No hacen nada malo. Nada. Son correctos, son educados, hasta simpáticos. Pero su actitud lenta, pasiva, hace que te sientas agredido. 

Además me temo que hay dos sub-grupos: es el que lo hace queriendo porque es su forma de "pegarte" y al que le sale natural por sus condiciones (el empanado de toda la vida sería un ejemplo, lento hasta para respirar) 


Ejemplos, que siempre ayuda a enteder "el concepto": 

El visitador médico que tiene a bien estar el lunes a las 9 de la mañana cuando acabas de pasar la guardia esperándote en la escalera, con una sonrisa falsa, con un encanto y una alegría que no cuadran cuando estamos hablando de un "maldito lunes". Lo matarías. Sin motivo. Tu reacción es exagerada.

El paciente que cuando ya han pasado de largo los 15 minutos que tienes asignados para él, con cuatro enfermos más esperando, te obliga a levantarte (por cuarta vez) a explorarlo porque tiene una lesión gravísima en la uña. ¿No se acordaba cuando lo has auscultado hace 3 minutos? ¿Era necesario que nos volviéramos a sentar para comunicarte esa grave dolencia? Pues no, no se le ha olvidado porque un buen pasivo agresivo siempre lleva una lista de "enfermedades" para que no se le pase ninguna y cuando tu crees que las has contestado todas se toma un par de minutos más en sacar un boli e ir tachándolas mientras tu observas impertérrito mientras tu interior se tensa hasta el infinito. En una página web para enfermos recomendaban a los pacientes que llevaran todos sus problemas apuntados para no olvidar ninguno. Consejo de enemigo. Conseguirán caerle mal a su médico. 

Y así podríamos hablar de  otros gloriosos momentos. El que conduce exasperantemente lento, el que sonríe de forma hipócrita cuando sabes que no te aguanta (ni tú a él), el que te da las gracias 100 veces por cualquier cosa, incluso el que una nimiedad la eleva a acto heroico y casi te besa las manos... 

Muy importante diferenciarlo del pesado que es un grupo muchísimo más frecuente. Son pesados pero quieren caerte bien, simplemente no tienen gracia social. Los pasivos agresivos te quieren sacar  toda la energía (consciente o subconscientemente, debe haber de todo) si pueden...

Pena de muerte (figurada, que nadie se asuste) para todos ellos, porque lo peor no es que te saquen de tus casillas. Hay muchos más tipos de personas que no me gustan pero el problema es la imposibilidad de criticar a cualquier integrante de este sub-grupo porque estarás describiendo a una persona encantadora, angelical y todo el mundo te mirará raro.

Sé que sólo me entenderéis los que tenéis como archienemigos a todos los pasivos-agresivos del mundo. Para el resto soy un monstruo. Lo asumo. Esta batalla la ganarán ellos. 

Y por último, la foto de uno de los pasivos agresivos más conocidos del mundo... ¿No lo mataríais si lo tuvierais de vecino? 



Dedicado a Lidia, que conoce mi cara de derrota ante mis archienemigos y que el jueves vio un claro ejemplo de lo que tengo que soportar... 

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