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sábado, 3 de enero de 2015

La defensa de la profesión (médica)

No voy a engañar a nadie. Ni tengo alma sindicalista ni soy especialmente corporativista pero hoy quiero escribir mi post sobre un tema del que se habla poco. La (no) autodefensa de la profesión médica. 

Los cambios en la profesión médica en los últimos años han sido profundos en muchos sentidos. Desde el punto de vista sociológico hemos pasado de ser semi-dioses a semi-villanos, de ser personas a las que no se les podía ni toser a que te discutan diagnósticos y tratamientos (en el número 1 del "top ten" el paciente con una viriasis diciendo ¿no tendría que recetarme antibiótico?)  Del extremo de no contar para nada con el paciente a discutir los pros y contras de los tratamientos para compartir las decisiones dado que es a ellos a los que va afectar el tratamiento. De diagnosticar en solitario con un fonendo y las manos a tener de nuestra parte (y a veces en nuestra contra) tecnología cada día más espectacular. 

Pero dentro de estos cambios no nos hemos sabido adaptar en un apartado muy importante. En el paso del ejercicio de la medicina de forma individual al colectivo médico. 

Hablo desde un punto de vista un poco peculiar porque los que me conocéis sabéis que trabajo en la privada pero creo que la defensa de la profesión debe ser la misma. 

¿Qué cambios hemos tenido en los últimos 40 años? Todos negativos. 

Empezaremos por lo que debería ser obvio porque la medicina es una profesión (empleo o trabajo que alguien ejerce y por el que recibe una retribución económicaEl dinero. 

Económicamente hemos pasado de depender del paciente (médico de toda la vida que iba a casa y al que se le pagaba por la visita privada o con aquello conocido como una "iguala") a depender en la mayoría de los casos del estado o como mal menor de las mutuas de salud.

La defensa de la profesión médica


La remuneración de los médicos ha pasado de ser "alta" en la Seguridad Social (alta para el trabajo que se realizaba, recordad los que tengáis mi edad los médicos con "contratos de 2 horas al día") a iniciar un descenso progresivo  hasta llegar al infra-mundo con los recortes. La desaparición de las pagas extras, de los complementos, de las guardias-chollo que se realizaban en muchos hospitales como forma de completar un sueldo bajo, han hecho que en la pública la tendencia sea la de igualar el sueldo del médico al de enfermería (repito, hablo de la pública) Seguro que enfermería cree que la diferencia era excesiva y que "aún ganamos mucho más que ellas". Me parece perfecto. Esto no deja de ser una lucha de clases de las de toda la vida. El problema es nuestro que lo aceptamos. 

La defensa de la profesión médica


Hemos hecho dejación de funciones. Se han encajado los golpes en forma de recortes salariales de una forma encomiable, sin pestañear, sin una mala cara, sin una huelga como Dios manda. Y la perspectiva no es nada halagüeña. Nadie sabe por qué pero el resultado es que la media del sueldo del médico español (y catalán) está muy por debajo de otros países europeos.

Pero no sólo es un tema económico. Nosotros no valoramos nuestro trabajo. Muchos creen que se debe hacer gratis sólo porque es "vocacional". Y tan metidos estamos en esa mentira que nos hemos dejado meter un gol detrás de otro, muchos de ellos en propia puerta. 

Un  gol que nos han metido por toda la escuadra (y sé que aquí me la gano con todo el equipo) es la historia de que enfermería y los médicos somos iguales en importancia. Como personas sí. Como profesionales no. Es lo que deberíamos defender como colectivo. Quienes me conocéis personalmente sabéis que tengo muy buena relación con el 90% de las enfermeras de mi hospital y que el trato intento que sea lo más agradable, además de profesional, posible (es verdad, a veces tengo algún día malo....) pero somos de grupos profesionales diferentes. Sus sindicatos las defienden a ellas, las supervisoras las defienden a ellas, las direcciones de los hospitales cada día están más influenciadas por enfermería. ¿Y nosotros qué hacemos? Mirar.

Nadie nos defiende. Lo de los sindicatos de médicos es de chiste. Están tan cerca de los círculos de poder que se confunden con ellos. Son de un pactismo tan espectacular que es imposible tomarlos en serio porque la otra parte sabe que no tomarán ninguna medida de fuerza. Que no hayan convocado una huelga general indefinida para defender la dignidad de la profesión en los tres últimos años habla por sí solo (tirando de hemeroteca he encontrado 2 días en 2011 sin conseguir absolutamente nada) Pero tampoco vale la pena criticarlos mucho porque son un fiel reflejo de lo que somos. Un grupo dividido, sin fuerza y que recibe golpes sin inmutarse.

He estado presenta en un par de huelgas en mi época de residente y las asambleas siempre me han parecido una reunión de Flanders. Esto sería malito para los enfermos. Esto no sería ético. No podemos hacer huelga por los pacientes...  Sin embargo que yo recuerde ninguna asociación de pacientes ha realizado ninguna manifestación por nuestro salario ni por nuestras condiciones laborales. Ninguna. Que todo el mundo tenga claro que no se van a movilizar por nosotros.

Si la Generalitat decide cerrar un quirófano por las tardes hay un grupo de cirujanos que deciden que operarán "gratis!!!!" Precioso pero les estás haciendo el juego. Regalas tu trabajo y aunque el país esté "jodido" no hay que trabajar como si esto fuera beneficencia.

Que recorten por otro lado (esta frase es la que ha dicho todos los colectivos... menos nosotros que hemos entendido que había que hacer otro esfuerzo por el país)

La vergüenza a decir que luchamos porque nos aumenten el sueldo (o que no nos lo bajen) es curiosísima... En la última huelga de residentes de febrero del 2014 (por disminución del número de horas de guardias anuales lo que repercutía en la formación y en el sueldo) la forma de expresarlo estaba llena de los típicos eufemismos: por la calidad asistencial, por la atención al paciente. Y un cuerno. Era una huelga por pasta y formación. ¿Pasa algo por decirlo así? ¿Da vergüenza? No debería.

Pero podríamos poner miles de ejemplos más. La práctica extendida en todos los grandes hospitales de que un contrato de guardias (generalmente para un residente recién terminado) comporte otro trabajo (pase de visita, consulta externa) que no está contemplado, que se hace gratis y que todos aceptamos como un "peaje". Es trabajo gratis generalizado y consentido. ¿No sería un tema en el que deberían intervenir los sindicatos o incluso los Colegios de Médicos para acabar con esta forma de trabajo en "negro"? ¿O acaso fingen que no lo saben? Si nadie hiciera ese trabajo gratis, ¿no tendrían que contratar a médicos para hacerlo?

El COMB (nuestro querido Colegio de Médicos de Barcelona) es otro caso. No recuerdo ninguna ocasión  caso en el que haya ejercido una fuerza real para defender la profesión en este sentido. Igual es que espero demasiado de ellos... posiblemente.  Mucha reunión y poco (o ningún) resultado visible.

También querría explicar un concepto aplicable a todas las profesiones y que hace mucho daño. El corporativismo mal entendido. En mi profesión hay muchos médicos que son grandes ejemplos para mí; profesionales, con grandes conocimientos y de una dedicación y humanidad excelente. Y otros (pocos pero alguno hay) son las ovejas negras. Estas personas denigran a mi profesión y deberíamos tener mecanismos de control para excluirlas del colectivo, para apartarlas de la profesión.  Pero no lo hacemos. Y en eso no somos ni mejores ni peores que las enfermeras, la policía, los jueces y los maestros que deberían hacer lo mismo. Proteger a las manzanas podridas nos hace más débiles como grupo.

En resumen: somos una profesión vocacional pero necesitamos 6 años de carrera y unos 4-5 de especialidad para ejercer. Posteriormente nos tenemos que seguir reciclando (en general en nuestro tiempo libre). Tenemos un trabajo de responsabilidad, de cara al público e incluso con posibles responsabilidades penales. Nos merecemos un buen sueldo, reconocimiento y condiciones laborales humanas. Pero nadie va a luchar por nosotros, por nuestros derechos o por nuestra dignidad. Ni los pacientes ni el gobierno de turno ni otros profesionales sanitarios. Nadie. 

La pregunta es ¿por qué no nos encargamos nosotros de la defensa de la profesión médica?










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