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martes, 8 de diciembre de 2015

El "súperdebate" del 7D

Ya hemos tenido ese supuesto superdebate que nos tenía que sacar de  nuestras dudas existenciales sobre a quién regalar nuestro voto.


De entrada hay una cosa que me pareció agradable por novedosa: que los periodistas preguntaran con mala leche, de forma directa e incómoda, aunque a Ana Pastor se le fue un pelo la mano con Pedro Sánchez al que ninguneó. 

Muy bonito el reloj ese en el que medían los minutos que hablaba cada candidato (y Soraya) pero si no haces nada para equilibrarlo no tiene mucho sentido (o no lo pones o le haces caso y compensas)

Por partes

1) Segundo debate que no está Rajoy. Envió a su súper-vice-presidenta, la Sra Saénz de Santamaría. Pobrecita, hay que tener mala leche. Soraya estuvo mal, cabe la duda de si Rajoy hubiera estado aún peor. Impresentable e indefendible. 


De entrada el aspecto de Soraya Saénz. Sí, voy a hablar del aspecto de una mujer, pero que nadie se rasgue las vestiduras que después hablaré del de los hombres (como ya hice en mi anterior post del debate de El País) Muchos asesores tendrán pero es una idea terrible vestirla de Señora Mayor, con un abrigo muy de abuela cuando los otros 3 candidatos venden frescura, y aceptar que el debate se hiciera "de pie" cuando la diferencia de altura es tan considerable (Soraya Saénz mide 150 cm) con lo que da la imagen de estar "empequeñecida". Tuvo suerte que no le tocó (fue por sorteo) estar al lado de Pedro Sánchez. 

Las explicaciones de que Rajoy no fue porque "son un equipo" (sin líder?) eran para echarse a llorar o para sacar un emoticono rollo "El Grito"

Estuvo previsible, enfada, tensa, poco creíble y sobreactuó, en especial  cuando habló de la Violencia de Género, aprovechando la ventaja que le daba ser la única mujer, aunque su partido solo ha hecho lo único que sabe hacer: endurecer leyes sin grandes resultados.

En lo de la corrupción se salvó porque ni Rivera (especialmente) ni Iglesias (Pedro Sánchez no puede) se tiraron a la yugular, metidos en ese papel tan suyo de estamos por encima del "y tú mas" Creo que perdieron la oportunidad de despedazarla.

Negó la mayor (otra vez) con descaro diciendo que el independentismo no ha subido en Catalunya en estos 4 años. ! Qué desfachatez!  Eso no va con ellos. 

Dejo una idea clara por encima de todo: el país estaba peor cuando ganamos las elecciones. Se equivoca cuando pinta un mundo feliz que todos sabemos que es mentira. Nos deja ese tufillo que adorna a los que han gobernado 4 años y prometen algo muy diferente a lo que hicieron. ¿Por qué no hiciste eso que prometíai si habéis tenido una legislatura? Sin respuesta

Cero, pero cero autocrítica, que es algo que se le hubiera agradecido. 



2) Albert Rivera. 

Mejor que en el debate de  El País, con ese aspecto de tío sobrado que está por encima de los demás (en especial de los dos partidos clásicos). Traje gris marengo y camisa blanca sin ir disfrazado del PP (sin tanto azul) repartió sonrisas y cinismos, propuestas y reproches casi a partes iguales.

Entiendo que prefieren dar esta imagen amable antes que ir a por el PP en temas de corrupción pero le cuesta salir de ser una marca blanca. Ayer, con más agresividad lo hubiera logrado, pero o le falta "mala leche" o lo tienen calculado y como sus votos vienen del PP no quiere enfadar mucho a los votantes mostrándose como un enemigo declarado.


Tuvo tres momentos "raros". Cuando sacó el chiste de "Cifras y letras" que nadie entendió (yo al menos no), el momento "cartelitos" (dejo el meme de regalo) que quedó bastante  ridículo y el premio al "no puedo ser más cínico" con el "los aliados derrotamos al fascismo". Teniendo en cuenta que "los aliados" derrotaron al fascismo en Europa en 1945 y que nosotros nos quedamos con un tal Franco, dictadura a la que no quiso reprender en el Parlament (se fueron escudándose en qué se yo...) queda como poco creíble 

Dejó muy claro que él es español y que lo de catalán, bueno, también. Nos honró amagando con que los independentistas "también somos personas humanas". Gracias. En este aspecto marca blanca del PP, una fotocopia. 

Por último, en ninguno de los dos debates ha sabido defender las ventajas del modelo único de contrato que ha quedado como una de sus grandes propuestas para bajar el paro. Gran error.


3) Pedro Sánchez (el gris) 

No sabe debatir, cree que está en un meeting y suelta sus parrafadas aprendidas como si estuviera ensayando delante del espejo de casa. Lo ningunearon prácticamente todos en el debate: desde Ana Pastor que se pasó un par de veces con él, Pablo Iglesias tratándolo de "pobrecito sé que te estás esforzando pero en tu partido no te dejan hacer lo que quieres" o Albert y Soraya haciéndolo heredero de lo peor del socialismo. 




Fue el que habló menos en el debate (significativamente menos me parece) 

Esta vez tuvo la delicadeza de no hacerse el harakiri presentándose como el que continua la saga del socialismo español, porque ahora mismo tiene muy poco prestigio el puesto.  En ningún momento ha conseguido salir de la sombra del PSOE tradicional y eso le va a costar cientos de miles de votos 
No consigo recordar una sola idea suya en el debate, ni un solo momento brillante, estelar. 


Gris, muy gris. Temo que hasta Mariano Rajoy se lo coma con patatas.... 

4) Pablo Iglesias. 

Repito lo que dije en el anterior debate. El ganador. Se ha quitado un poco ese idealismo comunista vs chavista que destilaban sus primeros discursos y ahora mismo parece un PSOE rejuvenecido, ya no parece tan peligroso. 


Muy alejado de mi ideología (repito), pero dice lo que tiene que decir alguien de izquierdas: recortes en cualquier cosa menos en gasto social, favorecer a los menos favorecidos, aumentar impuestos a los que más ganan (lleva razón en que no es lo mismo ganar 100.000 euros que 400.000 pero siguen estando en el mismo tramo fiscal) y  reclama sanidad y educación pública. 


Y lo dice, a diferencia de Pedro Sánchez, convencido. 
Y lo dice, a diferencia de Pedro Sánchez, con pasión.  
Y lo dice, a diferencia de Pedro Sánchez, con la credibilidad del que no ha estado múltiples veces en el gobierno y ha hecho lo contrario.

Su look es ese look de tío de la calle, que seguramente no lo alcanzará para ser presidente pero sí para poder influir en el gobierno que venga, y lo lleva con soltura, con desfachatez. En cualquier otro candidato esa imagen "a lo Camacho" con el sudor manchando sus dos zonas axilares hubiera sido un desastre, en él no. 

Ha devorado a Pedro Sánchez en los dos debates. Si fuera de izquierdas y tuviera que votar, lo tendría muy claro. 

Y para acabar, en el último minuto que tuvieron los 4 candidatos fue el único que hizo una intervención para recordar: "no olviden  todo lo malo que nos han dejado los otros" y "sonrían a este país lleno de gente magnífica como todos nosotros"    

Aquí acabó de ganar el debate. 




El resto de candidatos no. Y una pequeña idea: ¿tanto asesor tienen los partidos políticos y excepto Podemos son incapaces de escribir un discursito de un minuto que llegue al alma?



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