Recíbelo por mail

sábado, 2 de enero de 2016

Nuestra Cara B

Hace muchos años la música se escuchaba en discos de vinilo. Cuando un cantante "sacaba" un L.P (long play) escogía la canción que podía darle más éxito comercial (single, cara A) pero en el reverso podíamos escuchar  "la cara B". Allí encontrábamos en ocasiones canciones infinitamente más interesantes que la principal aunque fueran más "difíciles de escuchar". 


Las personas somos igual: tenemos una "cara A" y una "cara "B" 

La "cara A" es la que hemos decidido enseñar a los demás,  la que ven de nosotros. La elegimos por muchos motivos: porque es con la que nos sentimos más cómodos, porque sabemos que es la que va a gustar a la mayoría o simplemente porque es la que nos va a causar menos problemas. En resumen, es nuestra cara más "comercial", más fácil, con la que creemos que el "yo" como producto va a ser más vendible.  

La "cara B" es la cara que hemos decidido ocultar a los demás, si no a todos, a la gran mayoría. He conocido algunas personas absolutamente insulsas en su cara A y apasionantes en su cara B. Es cierto que hay casos en que la Cara B es horrorosa, para salir corriendo, pero las peculiaridades, las opiniones no políticamente correctas, las pasiones ocultas o los vicios inconfesables que le dan un plus a la persona, que la distinguen del resto y nos muestran a ese alguien interesante, están allí escondidas. 

Es verdad que de los cientos de personas que han pasado por mi vida desgraciadamente solo unas decenas me han mostrado su "lado oscuro" (por oculto, no por maligno). Una pena. Podría ser que haya muchas personas que no tengan cara B porque son absolutamente planas, lo que sería una desgracia todavía mayor, o que todo lo hayan puesto en la cara A, lo tradicional y lo escandaloso.

¿Cómo conseguimos que se quiten el antifaz? Muy sencillo: enseñándoles nuestra cara B y no juzgándoles,  aunque tengamos que disimular porque una actitud o una idea nos parezca escandalosa, una auténtica "aberración". En el colmo de lo absurdo muchas parejas no saben qué hay en la cara B de su media naranja porque el primer día que les explicaron una pequeña parte se las quedaron mirando diciendo "¿en serio?" , cerrando esa puerta para siempre. 

¿Qué tienen las personas en su cara B? Pues desde las filias sexuales (me temo que es lo que todos estáis pensando al leer este artículo) a secretos ocultos: ese  tío cachas del gimnasio al que le gusta leer y escribir poesía, esa señora del Opus que se moriría por disfrutar del poliamor,  esa madre que se quita el disfraz de mamá osa del que presume en facebook y confiesa que está hasta el gorro de sus hijos (!qué feo pero qué humano!) Millones de secretos de actitudes no convencionales que no desvelamos para que no nos juzguen.


Facebook es el paraíso de la "cara A". Millones de fotos de vidas ideales, todas igualitas unas de otras aunque sean diferentes fotos en diferentes ciudades con diferentes parejas y diferentes hijos pero todo tan  y tan repetido....  ¡Qué aburrido! 

Hay que ser muy valiente para confesar nuestra cara B:  si las comparáis con las de los demás veréis que tampoco son tan raras vuestras perversiones, vuestras manías, vuestras forma de entender el mundo y que, confesándolas, tan solo perderemos pseudoamigos que no nos aportan nada, lo cual suele ser un alivio, y ganaremos compañeros de viaje mucho más interesantes y mejoraremos como personas ampliando nuestras miras  si las caras B de los otros no son como la nuestra. Nos divertiremos bastante más. 


Así que este será uno de mis objetivos del 2016, conocer más caras B de mis nuevos amigos y de mis viejos conocidos. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario