Recíbelo por mail

viernes, 19 de junio de 2015

Un año con Felipe VI

Ya hace 1 año que Felipe VI es nuestro soberano. Que emoción. Hoy supongo que las páginas de los diarios se llenarán de sesiones de "baño y masaje" para Su Majestad. En "El País" tenemos a los líderes de las cuatro fuerzas del país. Tres dándole coba: PP y PSOE sin ningún tipo de pudor y Ciutadans haciendo de niño travieso rollo "bien pero debe mejorar" y Podemos con Pablo Iglesias en el típico escrito del que no se atreve a decir lo que lleva dentro y se queda en un "aixxxx que me meto contigo" pero al final solo amaga, que la Corona impone mucho. 

Es difícil para alguien que siempre se ha sentido muy republicano hablar de Felipe VI; entre que es de la quinta de mi hermano, que lleva una barba clavada a la mía (sí, yo me la dejé antes) y que tiene una señora esposa que "me ponía" en su etapa de presentadora (quiero dejar claro que ya no dado que es Su Majestad y eso estaría muy feo) le tengo hasta cierto aprecio.

La verdad es que cuesta un poquito no ponerse a colaborar en esa sesión de masaje celebrando el día de su rey-aniversario. Se ha quitado lastre (en forma de hermana) de encima, ha modernizado la corona, ha recorrido toda España, ha aguantado los pitos en la final estoicamente....

Pero es insuficiente: debería ser más valiente, más activo en temas de calado social, más cercano a defender valores que en Catalunya entendemos como fundamentales como la democracia y el derecho a decidir y más garante de las libertades.  Pero lleva solo un año y quizás sería pedir demasiado. 

Así que todo lo que he escrito está muy bien pero tiene entre otros los siguientes "problemillas": sigue representando a una institución caduca donde las haya, es descendiente de los que invadieron Barcelona en 1714 (igual en el resto de España no tiene importancia pero en Catalunya resta bastante), nadie le ha votado y sigue gozando de inmunidad (eso que se llama la inviolabilidad del Rey) lo que es un atentado absoluto a uno de los principios que repiten tanto, el "todos somos iguales ante la ley". 
Así que, gracias por la chapa y pintura que ha realizado en la monarquía, por esos toques de decencia de su primer año, pero si quiere ser un Jefe de Estado querido y con autoridad moral, tendrá que arremangarse, mojarse y pasar por las urnas de forma voluntaria. 

Un consejo: hágalo, ganaría. Es más, arrasaría. Ahora mismo no hay nadie más preparado ni con mejor prensa que Su Alteza Real  en este país. Eso sí, no seria hereditario y significaría el fin de la monarquía. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario